Esta semana Bruselas fue anfitrión de las primeras negociaciones del #Brexit, durante las cuales se trataron tres asuntos principales para la fase de salida del Reino Unido: el pago de la factura, los derechos de los ciudadanos afectados y la frontera irlandesa. Sobre los últimos dos aspectos, #Londres presentó a la Unión Europea propuestas concretas, propiciando discusiones y conversaciones fluidas. Sin embargo, fue en el pago de la factura donde se vieron avances sumamente limitados.

Ajuste de cuentas

De acuerdo con Michel Barnier, negociador en jefe de la UE, el gobierno británico aceptó que debe pagar una factura por compromisos pendientes, pero no presentó propuestas para negociarla.

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Siguiendo el calendario de la #Unión Europea, Bruselas espera que en octubre existan los progresos suficientes en los términos de la separación con el Reino Unido para poder iniciar las negociaciones sobre una relación futura. Por tanto, Barnier ha exigido a Londres que presente ya un modelo del pago de dicha factura, insistiendo que, para lograr la salida ordenada que ambas partes buscan, las cuentas deben saldarse cuando antes. El negociador británico David Davis, por su parte, aseguró que su país “reconoce sus derechos y responsabilidades internacionales y buscará ejercer ambos en el futuro”. El modelo de ajuste de cuentas deberá incluir tres conceptos: el pago de los compromisos presupuestarios para años venideros, los derechos de pensión de los funcionarios europeos y los préstamos o avales a los que el Reino Unido se comprometió previamente.

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Temas pendientes

Otro punto de conflicto que quedó pendiente fue la jurisdicción del Tribunal de Justicia Europea una vez que el Brexit tenga lugar. Mientras Europa exigió que éste siga garantizando los derechos de los 3.2 millones de europeos en suelo británico y de los 1.2 millones de británicos en Europa, Londres propuso la creación de una nueva entidad independiente que cumpla con dichas funciones.

Tras cuatro días de reuniones, Barnier declaró que hubo diferencias fundamentales en los planteamientos para proteger los derechos de los ciudadanos afectados por la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Las negociaciones continuarán durante la última semana de agosto y todos estos temas deberán de quedar pactados antes de que puedan entrar en conversaciones sobre un próximo acuerdo comercial entre las partes.