El fenómeno fan es algo fascinante. Una especie de extraño embrujo que hace que la vida de un artista dependa en parte de unos fans que la rodean.

Por un lado todo artista desea tener fans. Pero ya no solo por el hecho de ser una fuente de ingresos muy estable, pues compran de manera fiel los discos, asisten de manera fiel a las películas y en el caso de los fans de las películas y libros en sí también compran mucho merchandising de manera bastante estable. Es decir, son un modo seguro de continuar con tu arte sin temer que el siguiente año de trabajo se quede en nada porque a nadie le ha gustado. Muchas veces lo bonito del fenómeno fan es que son personas que te quieren de manera absoluta y acrítica, casi como tener una historia de amor con un millón de personas a las que te dedicas en cuerpo y alma, aunque puede que no individualmente, a cambio de todo el cariño que ellas te reportan casi cada día ahora que existen las redes sociales.

Anuncios
Anuncios

Por el otro, al igual que en cualquier historia de amor, existen las relaciones sanas y las relaciones malsanas. Dentro de estas últimas existirían los fans que cruzan la delgada línea que representa este contrato social tan especial. Casos en los que la vida del admirado se ve de pronto alterada por algún fan que sencillamente no entiende que existe el límite entre admirado y admirador. De la misma manera que una historia de amor real tiene unos límites en el caso de ser platónica, como sería este caso, la relación entre ambas partes en el fenómeno fan incluye temas tan básicos como la intimidad.

Posiblemente existan fans a las que no les importe que su artista favorito aparezca en la puerta de su casa a darles una sorpresa y seguro que algún artista estaría encantado de recibir a algún fan en casa si son lo suficientemente desalmados como para aprovecharse de la situación, pero en general todos deseamos una intimidad que normalmente incluye nuestro propio domicilio.

Anuncios

Keanu Reeves se encontró con esta situación al despertarse y encontrar a una de sus fans en su casa, esperando a que despertase. Evidentemente el susto fue monumental y nada agradable.