Negligencia médica. Una mujer fue atendida en la ciudad de D.F. México hace dos meses para dar a luz en forma natural a una bebé de sexo femenino, que pesó al nacer 5, 100 kilogramos, midiendo 48 centímetros y medio. Cuando la mujer fue a internarse, la joven madre había comenzado con el trabajo de parto, pero la comadre, no le dio la gana de llamar al ginecólogo que llevaba su embarazo. La dejó todo un día gritándole que no era la única mujer que iba a dar a luz en ese hospital. Cuando ya no se le habían acabado las fuerzas. Entonces la comadre llamó al ginecólogo, que rápidamente actuó llevándola a quirófano. La paciente llamada Nivia estaba tan agotada que no tenía ni fuerzas para tener a su bebé.

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Había alcanzado a sacar la cabeza del bebé y los hombros, pero no el resto de su cuerpo. Cuando de pronto otro ginecólogo se asoma y preguntándole al doctor si le faltaba mucho, este le dijo que le ayudara. Al ver a la comadre sentada en una silla fumando, el médico ginecólogo que entraba a ayudar al otro médico, la empujó de la silla y el cigarrillo de la comadre fue a parar al piso.

El médico ayudante que en este caso también era ginecólogo, se subió en la panza de la parturienta y le dijo que cortara la unión de la vagina con el culo para poder sacar a la bebé, afortunadamente, pudo sacar al bebé entero. Agradeciendo su intervención, se apuró cociéndole la unión que había tenido que hacer el tajo para que saliera el bebé. Olvidándose en la paciente parte de la placenta adentro.

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La bebé había nacido ahogada y debían esperar 48 horas para saber si seguiría con vida. Mientras la neonatóloga, dijo que: la niña había nacido con una poliomielitis en su brazo derecho, enyesándola todo el brazo y todas sus costillas en forma de L.

Tras toda esa odisea que ha pasado la madre, a las 48 horas el bebé quedaría con una secuela. Al mes de haberla tenido Nivia a su bebé, vuelve a ser ingresada porque la placenta que se olvidaron de quitarle, se estaba pudriendo ella y la placenta en cuestión. El médico tuvo que practicarle un raspaje de urgencia pudiéndola salvar de la muerte. Y al bebé no tenía parálisis en el brazo, sino que tenía una pequeña quebradura en el cartílago del brazo derecho al enyesarla, provocaron que el cartílago no crezca y el brazo del bebé tendrá 17 centímetros de diferencia con el otro brazo.

Hoy Nivia y su esposo han demandado al médico ginecólogo que la atendía, a la comadre y a la neonatóloga solicitando sean sacados su credencial para no trabajar más a nivel sanitario. #Salud