Isla de Cozumel, México. Un crucero tiene la isla como parte de su recorrido. Entre sus 4.633 pasajeros va una mujer que analizó muestras de orina de Thomas Eric Duncan, el hombre de Liberia al que se le diagnosticó el ébola en Dallas (Texas, Estados Unidos). Según fuentes oficiales, la mujer no tenía síntomas, sin embargo, las autoridades de Cozumel no dieron permiso al barco para atracar en su puerto.

La llegada del Carnaval Magic al muelle Puerta Maya, en la isla de Cozumel, estaba programada para las seis y media de la mañana. Sin embargo, cuando las autoridades de la isla supieron que viajaba esta mujer en el barco, decidieron no darles permiso para atracar.

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Según el director de la Administración Portuaria, Erce Barrón, la alerta se produjo en Belice, desde donde venían siguiendo la situación, puesto que sabían que estaba programada la llegada del crucero. La decisión de no permitir al barco atracar fue tomada siguiendo, según Barrón, "los protocolos que estipula Sanidad Internacional para casos de enfermedades". Algo similar ocurrió días antes en Belice. Fue allí donde la alerta sanitaria saltó. En este caso, el Carnaval Magic fue escoltado hasta aguas internacionales.

Al parecer, según informa la empresa, la mujer no presenta síntomas y no supone riesgo para el resto de los pasajeros. No obstante, fue ella misma la que decidió aislarse en su camarote, donde está siendo supervisada.

El pánico por el ébola se ha desatado en todo el mundo.

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Mientras que la crisis continúe este tipo de capítulos se repetirán una y otra vez a lo largo y ancho del mundo. Es más, si no se le pone freno a tiempo, sobre todo en los países de África occidental, es posible que este estado de pánico global crezca, llegando hasta límites insospechados. Las consecuencias económicas ya se están haciendo notar.

Si en el futuro aparecen nuevos casos de contagio de ébola fuera de África y algunos de estos es de personas que viajaron en un barco o en un avión, es fácil prever que el tráfico marítimo y aéreo, así como el comercio asociado a estos medios de transporte se vea duramente afectado. Aparte de las consecuencias económicas que esto tendría, también hay que tener en cuenta las consecuencias sociales, al no llegar al supermercado muchos de los productos que dependen de estos medios de transporte. #Ébola #Vacaciones