Melanocetus johnsonii, rape abisal o “monstruo negro del mar”, con estos nombres se conoce a este extraño pez, de aspecto monstruoso, ataviado con una especie de “farolillo” que cuelga de su cabeza. Ahora, gracias a un grupo de científicos del Acuario de la Bahía de Monterrey (MBARI) que ha conseguido filmar a un ejemplar, tenemos el que, probablemente, es el primer vídeo de un Melanocetus johnsonii, o rape abisal, vivo y en su hábitat natural, a unos 600 metros de profundidad.

La grabación se llevó a cabo en las aguas de California (Estados Unidos), más concretamente, en el cañón submarino de Monterrey. El animal era un rape abisal de 9 centímetros de longitud.

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Se trata de una hembra. El vídeo pudo grabarse gracias a un vehículo robótica, Doc Ricketts, que funciona a control remoto. Existen alrededor de media docena de grabaciones de este extraño pez, según los investigadores, sin embargo, este vídeo es el primero en el que se consigue filmar en su propio hábitat natural.

El equipo no estaba, en realidad, intentando captar al animal, sino trabajando con la cámara robótica. Sin embargo, mientras realizaban su trabajo, tuvieron la suerte de dar con el ejemplar. Fue gracias a que los investigadores del MBARI se encontraban en el lugar oportuno, en el momento oportuno, que consiguieron captar estas imágenes únicas.

Las hembras de los Melanocetus johnsonii están equipadas con una especie de “antena” que finaliza en un punto brillante. Este es utilizado para cazar a sus presas, las cuales se sienten atraídas por la luz en un fondo marino totalmente oscuro.

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Algunas de estas pueden tener un tamaño de hasta dos o tres veces superior al del rape abisal.

En cuanto a los machos, carecen de esta antena-cebo, por lo que están deficientemente equipados para la caza. Esto explica el comportamiento reproductivo de estos #Animales: los machos jóvenes buscan pronto a las hembras. Una vez que se emparejan, se quedan pegados al cuerpo de la hembra, gracias a la cual conseguirá alimentarse. En cierto modo, es como un parásito.