La desaparición de los 43 #Estudiantes de Ayotzinapa sigue provocando actuaciones, tanto por parte de ciudadanos y universitarios, como por parte del Ejército.

Tal ha sido el caso acontecido el pasado jueves cuando soldados de la XI Región Militar de Torreón irrumpieron en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la #Universidad Autónoma de Coahuila en busca de profesores y estudiantes participantes en diversas manifestaciones de protesta en las que se pedía justicia para los normalistas desaparecidos el pasado 26 de septiembre.

La coordinadora de la Universidad, Lorena Medina Bocanegra, declaró que los militares disponían de una lista con nombres de universitarios que debían buscar por todas las instalaciones de la Facultad, a fin de identificarlos y pedirles testimonio de su participación en las manifestaciones.

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Según comentarios de Lorena Medina, este tipo de actuaciones causa una gran sensación de inestabilidad en el colectivo de estudiantes.

Más tarde, y según el diario La Jornada, la comandancia de la XI Región Militar se retractó de su error, mediante un comunicado, por haber ingresado sin previo aviso y armados en las dependencias de la Universidad y atribuyeron el hecho a la simple decisión de un mando medio, del que no proporcionan identidad. Sin embargo, la comunidad universitaria califica esta acción como una clara intimidación, opinión que también comparte y manifiesta Juan Carlos Hernández, secretario de la Universidad, que considera que los estudiantes comprometidos con semejantes situaciones sociales, no han hecho más que recibir intimidación.

Es por ello que profesores y alumnos piden al Gobierno medidas que avalen su seguridad en los desplazamientos a la Facultad.

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Por otra parte, tras la entrevista mantenida entre la coordinadora de la Universidad y el el comandante de la XI Región Militar, Antúnez Pérez, éste aseguró a Medina Bocanegra que será abierta una investigación sobre estos hechos para deslindar responsabilidades y aplicar el correspondiente castigo.

A pesar de todo ello, Miguel Ángel Riquelme Solís, alcalde de Torreón, insiste en pedir tranquilidad a los alumnos, y los instó a seguir su vida con toda normalidad.