Los 5 millones largos de indocumentados que pueden beneficiarse están de enhorabuena con las nuevas medidas de la administración de Barack Obama. El Presidente norteamericano ha sido acusado por el Partido Republicano de hacer una amnistía con esta medida, a lo que el Partido Demócrata ha respondido con alusiones al carácter de nación que se creó con el esfuerzo principalmente de gente de fuera, gran verdad que con frecuencia olvidan los estadounidenses, país creado con gente que vino principalmente de Europa en su fundación (principalmente Islas Británicas) y que luego fue creciendo con gente de diversos puntos del globo terráqueo.

La principal acción será no deportar a los padres de estadounidenses o de residentes en el país temporales que lleven 5 años y no tengan antecedentes, amén de que paguen impuestos. Teniendo estos requisitos, se concederán los permisos de residencia y trabajo temporales.

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Además de esta medida, se ha incidido fuertemente en la ampliación de la seguridad fronteriza. La oposición republicana ha atacado al #Gobierno duramente por suavizar los controles de entrada hacia terreno estadounidense.

Contraataque de la administración Obama que Gregg Abbott, el Gobernador de Texas, ha prometido impugnar ante los tribunales. El enfado republicano confronta con las felicitaciones por parte del Gobierno de México, que en un comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores abordó con esperanza la nueva disposición del gobierno norteamericano para con la comunidad mexicana en el país, una de las más grandes y principal beneficiada de la nueva ley.

Resulta lamentable la posición del partido Republicano que prefiere mirar a otro lado respecto a un problema que, según cifras, alcanzaría a 11 millones de ciudadanos que vivirían en similar situación.

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Los nuevos ciudadanos norteamericanos que nacieron de ciudadanos extranjeros tienen derecho a que sus padres que viven en situación ilegal regularicen su situación y no seguir viviendo en la clandestinidad, pero es más fácil obviarlo y seguir beneficiándose de mano de obra barata que, además, en consumidora de productos, contribuyendo a la riqueza estadounidense.