El pasado 2013, ante el alarmante aumento de bandas organizadas para el crimen y, en un intento desesperado por defenderse de las mismas, un grupo de civiles se unió para crear la (UPOEG) Unión de Pueblos y Organizaciones de Guerrero, del que, ahora, también forman parte los familiares de los #Estudiantes desaparecidos.

En la exhaustiva búsqueda que en estos días se está llevando a cabo, la UPOEG informa del hallazgo de un cementerio clandestino en las inmediaciones de Iguala. Se trata de diez fosas en las que se han encontrado restos óseos y ropa manchada de sangre. Fue en octubre pasado, cuando se inició la búsqueda en Iguala y alrededores.

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Desde entonces, han sido halladas numerosas fosas clandestinas más con los restos de decenas de cadáveres anónimos.

Sobre las fosas halladas por la UPOEG, no existen datos fiables respecto al número de cadáveres encontrados ya que, una vez informado, ha sido el #Gobierno el encargado de seguir excavando, afirma Manuel Vázquez, abogado de la UPOEG. La labor de localización por parte del Gobierno está siendo respetada, pero, continúa Vázquez, no cejaremos en nuestra propia búsqueda hasta hallarlos.

Para la UPOEG no resulta fiable la información aportada por las autoridades mexicanas, que, a partir de la declaración de tres de los supuestos autores materiales, confirman la incineración de los estudiantes. Esta versión, en la que no confía Vázquez, no concuerda con la aportada por la gente del lugar y en las que, el abogado confía plenamente insisiendo en agotar todas las investigaciones que están siendo llevadas a cabo por personas del pueblo.

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No perdemos la esperanza de encontrar, al menos, a un 85% de los muchachos con vida, comenta Crisóforo García Rodríguez, líder de la UPOEG.

A pesar de que el Gobierno no ha informado aún sobre la identidad de algunos de los restos hallados, las pruebas de ADN llevadas a cabo hasta ahora indican que 24 de ellas no corresponden a los estudiantes desaparecidos. Entretanto, los padres siguen negándose a creer que sus hijos hayan sido asesinados y permanecen a la espera del resto de los análisis genéticos.

El mundo, también, sigue a la espera de que estos muchachos sigan con vida. Pero ¿qué hay de los demás restos? ¿Quiénes son, por qué y quién los ha asesinado? Esperemos que estas investigaciones tiren de otras y se desenmascare a los responsables de tan tremenda barbarie.