El problema que existe actualmente con las botellas de plástico es que tardan mucho tiempo en degradarse y en el mejor de los casos las podemos reciclar. Por poco plástico que se utilice,las botellas de agua siguen siendo un inconveniente. Esto sumado a que no en todas partes del planeta el sistema de recolección y reciclado funciona bien, este problema seguirá afectando a nuestro medio ambiente.


En estos últimos años han surgido muchas alternativas para paliar el problema que supone la contaminación, surgieron iniciativas como envases de origen vegetal y hasta ropa de vestir que reutilizan material. Y siguiendo esta línea, de ser respetuosos con el medio ambiente, nace la nueva botella Ooho; esta propuesta revolucionaria. Básicamente, es un envase comestible y biodegradable que se puede crear en cualquier hogar. Es sencillo, higiénico y resistente, y se ha creado con la esperanza de que en un futuro reemplacen a las clásicas botellas de plástico. Una de las principales características es su bajo coste, ya que sus creadores afirman que cada bolsa solo cuesta un par de centavos y que cualquier consumidor con habilidad puede experimentar nuevas recetas creando su propio envase.
Lo que realmente llama la atención es que se puede ingerir , aunque su sabor no es una buena característica, es comestible. Si la idea es desecharla y no ingerirla, solo basta con extraer el líquido rompiendo la membrana. Según sus diseñadores está pensada especialmente para deportistas ya que en muchos casos utilizan bolsas de agua para hidratarse.
El recipiente está creado con algas y cloruro de calcio, utilizando la técnica culinaria de la esferificación empleada por el cocinero Ferrán Adrià. La técnica consiste en aplicar el espesante natural procedente de las algas pardas denominado alginato sódico y cloruro cálcico en ciertas proporciones con el objeto de provocar la gelificación parcial del líquido. Al entrar en contacto la disolución con alginato, la superficie del líquido se gelatiniza y provoca el "encapsulado" del líquido en forma de esferas, lo que permite el transporte del mismo sin inconvenientes y la manipulación del líquido de una manera fácil ya que son muy flexibles. El diseño es similar al de una gota. Antes de envasarla se congela el agua y luego se almacena con una doble membrana, para así mantener la higiene y también poder permitir su etiquetado. "Ooho", según los estudiantes, esta inspirada en una yema de huevo, y aseguran que se puede fabricar en casa. De hecho, Ferran Adrià, el reconocido chef español, lanzó un kit para principiantes al mercado para que los aficionados a la cocina puedan practicar la esferificación.
Por último, para poder beber de este ingenioso invento, basta solo con pinchar la membrana gelatinosa de algas, al ser biodegradable y natural, la puedes ingerir o tirar ya que no contamina el medio ambiente. A esta asombrosa "botella comestible" le otorgaron un premio en el Lexus Design Award 2014, siendo proclamada uno de los cinco nuevos inventos/objetos que podrían ayudar a cambiar el mundo.








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