Cuando se habla de alimentación saludable, la primera imagen que viene a la mente es la de un plato lleno de color, de legumbres, verduras, carnes magras. Pero quizá esa comida tan light y perfectamente balanceada esté contaminada con sustancias peligrosas.

Por lo general, los vegetales son producidos en enormes plantaciones y en huertos donde es necesario usar sustancias químicas para garantizar una buena cosecha. Quienes crían ganado, a su vez, tienen grandes hatos y hacen todo para aumentar sus ganancias (incluso usar hormonas de crecimiento). Y este es apenas un aspecto de la historia. En el largo camino que los alimentos recorren hasta llegar a la estantería del supermercado, pueden contaminarse con bacterias, hongos, metales – y créelo o no – con pelos de ratón.

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Es lógico entonces preocuparse, porque tu #Salud está corriendo peligro, sin embargo, tranquilízate y no desistas de tener una alimentación saludable.

Eso todavía es posible… siempre que tomes las precauciones adecuadas.

Pesticidas

Efectos desconocidos a largo plazo

Los agricultores necesitan usar pesticidas en sus plantíos, para evitar que insectos, ácaros, malezas, y hongos ataquen las plateas u}y causen prejuicios. El problema es que esas sustancias dejan residuos, que no siempre se eliminan con el lavado y la cocción y, por lógica, van a parar a su mesa.

Esos residuos, cuando su cantidad excede ciertos niveles, son tóxicos. Para que eso no ocurra, existen leyes que reglamentan qué pesticidas pueden utilizarse en cada cultivo, en qué cantidad y el tiempo mínimo que debe transcurrir hasta la cosecha.

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Sin embargo, el proceso de vigilar y controlar que la ley se cumpla es difícil y puede suceder que esas sustancias se empleen indebidamente.

Alimentos de mayor riesgo

La coliflor, el brócoli y el higo presentan peligro porque su forma dificulta la liberación de residuos. Fresas, duraznos, guayabas, ejotes, jitomates y zanahorias son muy delicados y por eso necesitan de una cantidad mayor de pesticidas. La leche también puede resultar contaminada si el pasto que como el ganado contiene agrotóxicos.

Cómo identificarlos

La mayor parte de intoxicación por consumo de alimentos con residuos de pesticidas son raros. Aun así, se sabe que algunos de ellos se acumulan en el organismo y las investigaciones todavía no han logrado identificar los efectos a largo plazo. Quienes sufren de verdad con estas sustancias son los agricultores, que manipulan con frecuencia los agrotóxicos. Vómitos, diarreas, vértigos, dolores de cabeza y depresión son algunos de los efectos colaterales de este contacto directo.

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Cómo evitar sus riesgos

Lava bien los vegetales en agua corriente y, si es posible, pélalos. Si no quieres o no puedes quitar la cáscara, talla cuidadosamente con un cepillo de cerdas suaves.

Cuando cocines los alimentos, no uses el agua de cocción para otros fines. Muchos agrotóxicos pueden quedar diluidos en este líquido sobrante (junto con las vitaminas que sueltan las verduras).

Prefiere siempre las frutas que están en cosecha: puesto que el ambiente ha sido propicio para su crecimiento y los agricultores no han tenido que usar tantos productos químicos para protegerlos.

En otra entrega te hablaré sobre los conservadores y sus efectos secundarios. #Nutrición