Muere con 85 años Roberto Gómez Bolaños, "Chespirito", el actor que encarnó a personajes como el Chapulín Colorado o El Chavo del 8. Gómez Bolaños era uno de los actores más populares en toda América Latina y su ausencia dejará un hueco imposible de llenar de varias generaciones de seguidores. Chespirito nació el 21 de febrero de 1929 en Ciudad de México, justo en el día den que se inició el crack de la bolsa de Nueva York.

En sus inicios, a pesar de su escasa envergadura, intentó sin éxito ser boxeador, estudió ingeniería y más tarde trabajaría como creativo en una agencia publicitaria y como guionista en el #Cine. Justamente de ahí le llega su apodo. Un día, uno de los cineastas, asombrado por la creatividad incesante de Gómez Bolaños le dijo "eres como Shakespeare". De la mexicanización del monte, derivó Chespirito.

A finales de la década de los sesenta Chespirito empezó a trabajar en una tertulia televisiva en la que "resolvía" preguntas y problemas que le planteaban los televidentes. Con el título "Los Supergenios de la Mesa Cuadrada", cada una de las cuestiones que les llegaban era respondida de forma humorística y absolutamente cómica. Finalizaban sus intervenciones con la coletilla: "Problema discutido, problema resolvido".

Poco después nacerían los dos personajes que le harían famoso en todo el mundo: El Chapulín Colorado primero y posteriormente El Chavo del Ocho. El primero era un superhéroe torpe e inútil cuyas armas eran una chicharra paralizadora y un chipote chillón. Su frase que repetía una y otra vez "No contaban con mi astucia", ha sido una de esas que ha hecho fortuna en la #Televisión. Igual que "Fue sin querer queriendo" o "No me simpatizas", habituales coletillas de El chavo del ocho, un niño pobre y siempre famélico que habitaba en una vecindad donde compartía miserias con La Chilindrina y Don Ramón, otra pareja de miserables, un clasista hijo de papá Quico y un gordinflón casero, El Señor Barriga.

A pesar de que ambas series tenían un humor blanco, sencillo, casi infantil, las aventuras de los personajes de Chespirito han dado la vuelta al mundo que hoy llora su ausencia.