Corría el año 1950 cuando Jack Kerouac recibió una de las increíbles cartas que acostumbraba es escribir Neal Cassady. Ambos se habían conocido tres años antes en Nueva York. Neal llevaba tiempo carteándose con alguno de los intelectuales cercanos al grupo de Kerouac y Allen Ginsberg, incluso mientras estaba en el reformatorio, pero su figura era poco más que un mito, un hombre del oeste salvaje del que no se conocía más que su alucinada prosa.

Su llegada a Nueva York, su amistad con Kerouac y Ginsberg, del que incluso sería amante, es bien conocida. También los viajes al oeste que él y Jack protagonizaron y que sirvieron de materia prima para la obra magna de Kerouac, que le lanzaría a la fama mundial, “On the road”.

Sin embargo no se conocía tanto la historia de esa carta de 1950. En ella Neal relata su vida en Denver, la ciudad en donde se crió y con su padre, un viejo vagabundo alcohólico que lo abandonaba en los billares. Neal escribió durante dieciocho folios a un solo espacio, inspirado por una buena dosis de anfetaminas y cuando Jack la recibió, sintió como una iluminación. Esa era la prosa, el estilo “beat” que llevaba años buscando. Esa liberación de las palabras en un fluir orgánico. Kerouac dejó lo que tenía escrito de “On the road” y volvió a recomenzar la novela, inspirado en el estilo caótico de la carta de Neal. El resultado es de todos conocidos: tres semanas de prosa casi automática que se recogió en el mítico rollo de telex de 36 metros de longitud. Había nacido un mito del siglo XX: “On the road”.

La carta, que puede considerarse como fundacional de un estilo, acabó en manos de Allen Ginsberg quien le perdió la pista.

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Jack Kerouac siempre lamentó su pérdida y que Ginsberg hubiese sido tan descuidado. Afirmaba que, de haberse conocido, hubiese encumbrado a Neal a las cumbres más altas de la prosa norteamericana.

Sin embargo, no estaba perdida. 60 años después la misiva apareció junto a otros archivos olvidados de la extinta editorial Golden Goose Press. Y así, el próximo 17 de diciembre, será subastada junto con otros textos de grandes escritores del siglo XX. Para los biógrafos de Kerouac, la aparición de la carta supone un hecho de grandísima importancia en la reconstrucción de la creación de su estilo y su difusión pública ya es anhelada por todos los conocedores de la generación beat.  #Libros