Hace un tiempo atrás Glynda Rhoda, una americana de 51 años organizadora de eventos recibió la más peculiar de las solicitudes: una excursión a un campo de tiro por parte de una mujer la cual jamás había empuñado un arma. Obviamente que la mujer no dudó en preparar la excursión y para su sorpresa la excursionista apareció con un traje de novia en la mano. Resultó ser que la mujer lo colgó y comenzó a dispararle, a modo de festejo de una relación que por cierto no necesitaba detalles para decir que no fue precisamente feliz.

Esa fue la primera experiencia de Rhodes, pero no la última ya que la organizadora supo ver el filón y hoy por hoy es un negocio floreciente en Estados Unidos y la #Moda se extiende rápidamente en todo el mundo.

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EEUU cuenta con un porcentaje de al menos un 50% en el cual las bodas acaban de mal a muy mal. Tiempo atrás se contrataban strippers para las despedidas de solteras, ahora con el auge de celebrar sus divorcios los strippers son contratados para dichos eventos también.

Rhodes no se quedó con el campo de tiro como única opción aunque fue el paso de salida hacia un negocio que ha sabido sacarle rédito y hoy ofrece a recién separados o divorciados un amplio abanico de posibilidades para que celebren su nueva libertad, desde un salón de fiestas a restaurantes, campos de golf, saltos en paracaídas y los clásicos shows de striptrease y todo desde su empresa The Divorce Party Planner, que fundó en el 2012.

Pero la pregunta es ¿y por dentro cómo lo llevas en realidad? Quiero decir si de verdad estás festejando o huyendo de una realidad dolorosa ya que no deja de ser un fracaso a un proyecto que habías emprendido con toda la ilusión junto a la que ahora festejas por haber dejado atrás.

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Y eso sin que hasta el momento hayamos tenido en cuenta a los hijos que normalmente quedan luego de una relación matrimonial y quienes suelen ser los que acaban por pagar los platos rotos, para algunos una nueva moda saludable y para otros una forma de frivolizar acerca de tu vida amorosa.

Pero para otros un negocio genial, organizan el evento o la fiesta donde se puede ver hasta souvenirs de la celebración, el caso es que mitigar el dolor del fracaso celebrando el final del mismo pone sobre la mesa opiniones diversas en relación a ello. Lo cierto es que la nueva tendencia crece y genera un volumen de negocio interesante y donde el ingenio, la ironía e incluso hasta un toque de crueldad (pasteles o souvenirs muy peculiares) se ponen a prueba en cada celebración de divorcio o separación.

Quién lo diría, festejar la culminación de una relación amorosa quizás junto a muchos de los mismos que en su día te acompañaron en lo que supuestamente era el día más feliz de tu vida, ahora en teoría eres feliz siendo libre de nuevo pero tan solo tú de verdad sabrás si llevas la procesión por dentro, si de verdad festejas o si por el contrario es una excusa para esconder una tristeza que te acompañará durante mucho tiempo.