Las leyendas urbanas son parte de la historia de cada país, sin ellas seguramente la vida no sería tan emocionante como lo es. El sólo hecho de considerar que algo como lo que nos dice la leyenda, pueda ser real, vuelve el tema sumamente interesante.

En realidad se trata de historias un tanto mitológicas de la actualidad. El pretexto perfecto para que la historia sea verosímil es el hecho de que como ha pasado de boca en boca, muchas veces por generaciones enteras, resulta ser que los personajes de esa leyenda siempre tienen que ver con alguien cercano, lo cual las transforma casi en verdaderas historias y tradiciones orales.

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Cecilia Porras, doctora en Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid explica que "el hombre siempre ha necesitado de cierto tipo de historias que hacen que el resto del grupo social donde se desenvuelve, se mueva hacia un punto determinado. Estas llegan a ser tan reales que se pierde el punto de su creación y llegan a ser creídas incluso, por el que las creó, aunque esa persona tenga cientos de años de ya no estar en la Tierra".

Recordemos aquí algunas de las leyendas urbanas más famosas de todos los tiempos:

Walt Disney está congelado

Disney murió el 15 de diciembre de 1966 a causa de cáncer de pulmón. Nada indica que fuera congelado, al contrario, fue cremado y así consta en los registros del Condado de Orange, California, y en su acta de defunción.

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Su hija Diane escribió en 1972: "no es cierto el rumor, y dudo que mi padre hubiera conocido de criogenia". Para principios de los años sesenta, se logró conservar cuerpos congelados para su posible resucitación en el futuro.

En el drenaje de Nueva York viven lagartos

Esta leyenda comenzó a propagarse en 1927, año en que se dio el primer "avistamiento" de un sauro en la Gran Manzana. Desde entonces a la fecha son comunes las historias que aseguran que estos lagartos son originarios de Florida. Alguien los llevó a Nueva York, arrojó una pareja por el inodoro; tiempo después esta se reprodujo hasta crear una colonia que vive en el subsuelo. Según Jarry Goebble, jefe de mantenimiento de las cloacas en Nueva York entre 1990 y 1999, dijo en una entrevista televisiva en el año 98 que ni él ni sus empleados habían visto nunca un cocodrilo ni gigante ni pequeño en las coladeras. A pesar de sus declaraciones hace más de 15 años. La leyenda sigue estando viva.

La gracia de las leyendas urbanas, es que pueden sobrepasar la frontera, del país de donde se originó. Por lo mismo, no es raro escuchar la misma leyenda urbana, en América o en Europa.