Uno de los enigmas históricos que aún perduraban en Inglaterra ha sido por fin desvelado gracias al ADN. Así, el estudio genético de un esqueleto aparecido en unas obras de un parking público en la ciudad de Leicester ha desvelado que pertenecieron ni más ni menos que a Ricardo III, el último rey de la dinastía Plantagenet.

Este monarca ha pasado a la historia como un ser humano cruel y despiadado, tras el retrato que de él hizo William Shakespeare en su célebre tragedia. Según la narración, Ricardo asesinó a su hermano Jorge de Clarence, a Enrique VI, a sus sobrinos, a Clarence, Rivers, Grey, Hastings y Buckingham. Ricardo es deforme y los perros le ladran al verle. Hastiados de tantos crímenes, el Duque de Richmond apoyado por la Reina Isabel se levanta contra Ricardo. Los ejércitos se encontrarán en Bosworth, perteneciente al condado de Leicestershire, a unos 170 km de Londres. Los asesinados atormentan a Ricardo en la víspera de la batalla: “Mañana en la batalla, piensa en mí”, le dicen los espectros.

Al día siguiente, Ricardo perdería su caballo en la refriega: “Mi reino por un caballo”, grita, pero peleando a pie, se encuentra con Richmond quien le vence arrancándole su corona. Es el fin de las guerras entre York y Lancaster y el inicio de la dinastía Tudor que ahora continúa.

Según los análisis forenses Ricardo tenía solo 32 años cuando murió y sus lesiones se detallan una a una, describiendo las armas que emplearon los que le asesinaron: dagas, espadas, lanzas… El cuerpo tenía muchas heridas que parecen demostrar que sufrió, en la realidad, el ataque de varias personas a un tiempo, en contra del duelo que narra Shakespeare. Del análisis del esqueleto también se deduce que posiblemente fuese rubio, de ojos azules, y no tan deforme como lo describe el bardo. Aunque sí padecía escoliosis, una desviación de la columna. Los resultados son concluyentes y se cifra la posibilidad de error en menos de un 0.001%. Ahora se planea su entierro, en la Catedral de Leicester, con una ceremonia más apropiada que la tuvo hace cinco siglos.  #Museos