Terremoto, la Falla de San Andrés, cinta cuya única protagonista es la catástrofe, ha alcanzado el primer lugar en taquilla desde su estreno en México hace poco más de dos semanas.

San Andreas, (título original), película dirigida por Brad Peyton es una cinta sumamente entretenida, o como muchos prefieren "palomera". Son de esas películas que sirven para ponerse solamente en neutral y dejarse llevar por las exageraciones de los efectos visuales, las escenas absurdas, o hasta ponerse tensos por lo que pudiera suceder en la vida real, aunque tengamos en el consciente que así no sucedería un terremoto.

Un acierto de Terremoto, es que la protagonista no es Ray, Dwayne Johnson (Hércules), como lo han publicitado hasta el hartazgo, sino quien es su hija ficticia, Blake interpretada por una actriz de ojos felinos Alexandra Daddario (True Detective) ella es la verdadera heroína, como bien lo mencionan al final "en realidad hay que agradecer a Blake, ella fue quien nos salvó".

Anuncios
Anuncios

Resulta que Ray es un rescatista californiano, especializado en causas de dificultad extrema. Lawrence (Paul Giamatti) logra inventar un artefacto que puede predecir los terremotos, que finalmente no sirve de nada para el guión. Una serie de terremotos originados en la falla de San Andrés, arriba de 8 grados acontecen entre Los Ángeles y San Francisco, los cuales hace que casi desaparezcan esas ciudades, rematando con un tsunami descomunal. Ray, todo el tiempo se encuentra volando en su helicóptero, es decir, no hace gran cosa, va al rescate de su ex esposa y ya, no figura de otra manera. Mientras tanto, Blake junto con sus nuevos amigos, los hermanos Ben y Ollie (Hugo Johnstone-Burt y Art Parkinson) queda atrapada, herida, corre en busca de refugio, se le ocurren ideas, estrategias de salvamento, ayuda, comprende, consuela, protege.

Anuncios

Es decir, se roba toda la película con el simple hecho de existir.

Esta cinta no es para juzgar nivel de actuación, porque Dwayne siempre ha sido mal actor y lo seguirá siendo, como público ya sabemos a lo que vamos donde La Roca es protagónico; hay una escena es la que se supone que está recordando a su hija muerta y que se supone que le remuerde la consciencia, pues el también luchador de cuadrilátero no mueve ni un músculo de la cara para proyectar esa sensibilidad, no se le cree nada.

También uno puede preguntarse, ¿para hacer espectacular una cinta de catástrofe, forzosamente tenía que ubicarse en ciudades importantes donde hay rascacielos a la orilla del océano? Lo que hace pensar es, ¿que no en el 2015, siglo XXI, en ese tipo de ciudades la tecnología en ingeniería de infraestructura están preparados para soportar sismos arriba de 9 o 10 grados? Para colmo, para que la película pueda funcionar, una misma ciudad tiene que sufrir una serie de temblores catastróficos en tan sólo unas cuantas horas, sólo así podrían tumbar tantos edificios, casas y calles.

Anuncios

Terremoto, La Falla de San Andrés, sí mantiene tensión, entretiene hasta divierte, siempre y cuando se centra la atención en los edificios colapsados, barcos puestos de cabeza, explosiones, inundaciones, caos y en el bonito rostro de Alexandra. Solo así funciona. #Cine