El agua y los fuertes vientos no cesan, como si de verdad Farinelli volviera del otro plano para acompañarnos es esta charla sobre su persona, y lo que caracteriza a los géneros.

"Farinelli habla del divorcio entre el sexo y el género, es decir, éste es lo que nos adjudican culturalmente a través de una gran invención institucional otorgando características determinantes a lo masculino y a lo femenino".

Así toma el rumbo de esta entrevista el actor y también dramaturgo Alfredo Bellfiore, acatando el tema de los géneros. Entonces, ¿Las instituciones sirven para controlar a ambos géneros?

"Sí, pero hay una vertiente que puntualizo, la cual me baso en Faucault (psicólogo y teórico social) quien ha sido para mí un referente para hablar de los sistemas de poder, sobre todo a los que atañen a la sexualidad, si partimos del divorcio entre sexualidad y género, podemos determinar que cualquier persona independientemente de la sexualidad con la que haya nacido, puede ejercer el género que quiera, y los géneros, como diría Farinelli en el monólogo, son un abecedario, son una serie de accesorios o de performance, un adorno que me pongo o una acción que hago".

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Pero esos accesorios desafortunadamente son impuestos.

"En la medida en que cada quien decida el accesorio con el que se sienta identificado, no por eso se cambia el género, pero sí está proponiendo; Farinelli por su época, hace uso de un abanico que le permite construir otros personajes, sin embargo, hoy esto sería un "escándalo", es un referente distinto a lo establecido, porque si una mujer lo saca porque tiene calor, el hombre no, como si éste no lo padeciera, entonces esta contradicción entre lo emocional y la posibilidad de decidir lo que quiero es lo que establece normas, aunque hasta hoy en día se han roto muchos, la moda ha resquebrajado varias, sin embargo dentro de este círculo siempre habrá una mirada más simpática hacia la mujer con corbata que al hombre con un accesorio femenino.

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Antiguamente, la mujer era destinada exclusivamente al cuidado del hogar, los hijos y a la expresión de sus sentimientos; mientras que al hombre le era mal visto realizar algún deber del hogar porque esa es la obligación de la mujer. Hoy en día es celebrado que a las féminas se le permita estudiar, alcanzar altos puestos de poder, proveer, pero al hombre en la actualidad aún se le critica si externa su sensibilidad, ser cursi, es decir, apegarse a lo emocional.

"El género sigue siendo redituable, la mujer se puede liberar de muchas obligaciones de la casa y ya decirlo es complejo, no son las obligaciones de la mujer son las obligaciones de todos porque es un espacio que habitamos independientemente del sexo ya sea que se viva solo o con alguien. Género implica que la mujer puede aspirar a un 'príncipe azul' , es decir, es redituable en el sentido que aunque a la mujer se le permita ser independiente, tampoco se le niega el pensar en la posibilidad en que un hombre la mantenga".

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Opina Bellfiore.

Me recordó a Mad Max Furia en la Carretera, cuya parte central del argumento trata del empoderamiento femenino, la gran fuerza física y mental que sobrepasa al masculino, sin dejar la sensibilidad y la defensa de su familia. Esto me provoca una dicotomía ¿Los medios de comunicación determinan el rol de cada género o sólo es una ventana que muestra un abanico de posibilidades que uno como individuo tiene la libertad de decidir qué seguir como ejemplo y qué desechar? #Psicología #Arte #Teatro