El #Teatro que en su nombre honra a todos los que se dedican a la construcción de edificaciones, presentó un concierto de jazz y blues que mostró tres agrupaciones que unieron fuerzas para deleitar a un público internacional ávido de música espontánea e infinita. El estudio de grabación Allende presentó el "tres por tres", donde Kitro, Mr. Blu y Nathalie Braux Project le dieron al viernes por la noche un rico sabor de primavera.

En esta ocasión Ernesto Mercado, quien se encarga de manejar las seis cuerdas más delgadas en Kitro, trio de jazz conformado por él, por Juan Ayala en el bajo y Daniel Kitroser en la batería, compartió su sentir respecto a este amplio y bello género musical.

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La noche comenzó con un par piezas norteamericanas que incluyeron el sueño de una tal Nica, para después llevarnos hasta Sudamérica y mostrarnos la percepción musical de Milton Nascimento respecto a uno de los más representativos puertos mexicanos, Veracruz. Lo que nos lleva a citar a Ernesto: "Yo creo que el jazz es el género que más colores tiene… es parte de la magia… de todas las posibilidades que tienes... cromáticas", refiriéndose a que esta #Música no tiene fronteras en composición ni en interpretación, tal como la imaginación misma.

Kitro también tuvo a una invitada, Lili Jalili, quien interpretó "Funky tamborín" con el trío casi al final de su presentación.

Algo muy interesante y digno de reflexionar respecto al jazz es, en palabras de Neto, "(dentro del género) un error, más que verse como un pecado, es una oportunidad… (el error) es una posibilidad de hacer otras cosas… esas notas te llevan a lugares que no esperabas", enfatizando dicha particularidad tan esencial en esta música.

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Y para concluir con su recital, Daniel, Juan y Ernesto simplemente subieron a su paquidermo, y de forma ostentosa y con pasos que dejan huella, abandonaron el escenario para abrirle paso a Mr. Blu, quienes cabe mencionar comenzaron su cátedra de blues con una pieza que inevitablemente me recordó al clásico surrealista Molholland Drive del gran David Lynch.

Así finalizo pues, con una cita del principio, lo que para mí fue un muy agradable viaje pintado de azul a través de mi hermoso continente: "Un jazz bien tocado sí te deja un sabor como de buen vino, creo, añejado, profundo y como una nota larga al final". #Arte