Por Mitzi Vera/ @mitzmariann

El filme ‘No sé si cortarme las venas o dejármelas largas’ fue basado en una obra de teatro de  Manolo Caro, quien también dirigió la ópera prima; los protagonistas: Zuria Vega,  Luis Ernesto Franco, Luis Gerardo Méndez, Ludwika Paleta, Raúl Méndez y Rossy de Palma; la historia se desarrolla en un edificio en la Ciudad de #México, los vecinos son de clase social media alta y no hay empatía entre ellos.

Según Gilles Lipovetsky, con la emergencia del narcisismo, el orden ideológico cae en la indiferencia, es lo que muestra la película con sus personajes: la pareja de judíos, Nora y Aarón (Ludwika Paleta y Raúl Méndez)  no pueden tener hijos, el matrimonio fingido por Julia (Zuria Vega) y Lucas (Luis Gerardo Méndez) para ocultar la homosexualidad del chico, Lola, una española que huye de su pasado (Rossy de Palma) y Félix (Luis Ernesto Franco), un futbolista retirado a causa de una lesión.

Anuncios
Anuncios

Cada uno tiene en la mente la idea maquiavélica de “el fin justifica a los medios”, debido a que no importa cuánto les cueste alcanzar sus metas o satisfacer sus egos, he aquí nuevamente la perspectiva de Lipovetsky sobre el narcisismo e individualismo.

Todos tienen algo en común: problemas de pareja; la rutina diaria de los personajes cambia a raíz de un vidrio roto y la mudanza de Félix al edificio, es quien los hace socializar, para Lewis Coser el conflicto se genera cuando el individuo pretende mantener su estatus, en este caso cada personaje está en la búsqueda de sus anhelos, los cuales van desde ser un diseñador (Lucas) hasta ser cantante (Julia).

Para Raúl Brandao, en todas las almas como en todas las casas, además de fachada hay un interior escondido, la ópera prima retrata cómo el individualismo lleva al hombre a los conflictos de pareja, o en el caso de Nora y Aarón, el matrimonio fallido.

Anuncios

La película muestra la influencia que tienen las telenovelas en la sociedad, con el personaje de Nora, quien basa sus decisiones en los nuevos capítulos de una tele drama.

Aunque el nombre del filme se interpreta como drama, se trata de comedia, Caro utiliza el humor negro; la historia se lleva a cabo en espacios del edificio como los pasillos y las salas de los departamentos.

En una parte de la película, el director evidencia la influencia que tiene de Almodóvar con la representación de la mujer española; también refleja cómo existe violencia hacía la mujer en pleno 2013 (año en el que salió la película), lo irónico es que la chica maltratada es quien huye de su pasado.

Según José Alirio, la teoría cinematográfica mezcla estereotipos, como en el caso de Lucas, el homosexual atormentado que tiene que fingir que no lo es con su madre, como en los filmes de los 80.

Caro también utiliza elementos de los 90, como lo hizo Juan Carlos Tabio en 1993 en ‘Fresa y Chocolate’, en el cual el gay tenía un amigo heterosexual, en este caso Félix.

Anuncios

Otro estereotipo es el de la mujer que cumple la función social de ser esposa, con el papel de Nora, quien espera todas las noches a su marido encerrada en casa.

 En cuanto al diseño sonoro va desde Javier Blake a dueto con Natalia Lafourcade, hasta ‘Los Ángeles Azules’ con la canción ‘17 años’, también usa música en inglés como ‘Baby, you don´t know’ de ‘The Carrots’.

‘No sé si cortarme las venas o dejármelas largas’ es una muestra de individualismo, narcisismo y problemas de existencialismo, hombres que viven para sí, y que están muertos para los demás, como diría Publio Sirio. #Cine #Arte