Ambas figuras se anteponen en el imaginario de nuestra cultura. El conquistador y el conquistado; el sanguinario extranjero y el honroso defensor de su pueblo; el villano y el héroe. Pero ahora, soles y siglos después, hay que reconocer el papel de cada uno en una de las batallas más épicas de la historia humana: el Sitio de Tenochtitlán.  

Cortés intentó una conquista política, pero fracasó tras la matanza del Templo Mayor. Pedro Alvarado asesinó a numerosos nobles mexicas durante una fiesta religiosa, mientras el capitán español viajaba para enfrentar a Pánfilo de Narváez, enviado por Diego de Velázquez para capturarlo.

Anuncios
Anuncios

La carnicería encendió los ánimos del pueblo, propició el ataque a los invasores, la muerte de Moctezuma por una pedrada y la eventual huida de los mismos la noche del 30 de junio de 1520, la célebre noche triste.

Cuauhtémoc fue nombrado tlacatecutli (jefe de armas) durante la ocupación y era uno de los principales opositores a la entrega de la ciudad que hizo Moctezuma. Tras la muerte de este último Cuitláhuac fue nombrado tlatoani, pero murió antes de terminar el año, víctima de la viruela, enfermedad que mató más indígenas que los españoles. Entonces, Cuauhtémoc (águila que desciende) fue elegido tlatoani.    

Cortés no era un hombre de formación militar, sin embargo la forma en la cual planeó y ejecutó el épico sitio a Tenochtitlán podrían ubicarlo entre los mejores estrategas de la historia.

Anuncios

Ocupó prácticamente un año entero para planear este asalto, durante este tiempo refrendó sus alianzas, con las cuales logró reunir más de 100 mil hombres; construyó 13 bergantines (embarcaciones); conquistó pueblos aledaños a Tenochtitlán para aislarla.

Cuauhtémoc logró reconstruir la liga de Anáhuac, conformada por Tenochtitlán, Tlacopán y Texcoco. Buscó alianzas con otros pueblos, pero la mayoría de sus enviados fueron capturados. Conforme pasó el tiempo asumió por completo una actitud defensiva, su plan era pertrecharse en la ciudad y resistir los embates hasta las últimas consecuencias. Así fue.       

Cortés planeó meticulosamente el asedio, ocupó Texcoco y antes de la envestida final dio una lección de autoridad para sus propios soldados y aliados: mandó colgar a Antonio de Villafaña, un simple soldado español acusado de conspiración; más tarde hizo lo propio con Xicoténcatl, uno de los principales líderes tlaxcaltecas, quien pretendía regresar a Tlaxcala antes de que iniciara el sitio.

Anuncios

El 26 de mayo de 1521 el ejército invasor marchó a Chapultepec, donde cortaron el suministro de agua a la ciudad y dieron inicio a la última batalla, la cual habría de extenderse hasta el 13 de agosto de 1521, cuando tras 75 días de sitio, Cuauhtémoc fue capturado. Así finalizó la guerra de conquista, la cual había iniciado apenas dos años atrás, con 500 hombres dispuestos a conquistar un territorio habitado por millones de nativos de diversos pueblos. Pocos hombres pueden presumir de haber estado al frente de una empresa de tales proporciones épicas. #Cultura Ciudad de México #Sociedad Ciudad de México