La palabra orquesta es griega y significa ‘lugar para danzar’. Te platicamos sobre sus avances hasta el Romanticismo.

A partir del siglo XVIII se estandarizó la orquesta: las partes a interpretar por cada instrumento era anotado en la partitura. Fue entre 1750 y 1800 cuando se consolidó la orquesta sinfónica.

En Mannheim se encontraban las mejores orquestas, con las más altas tecnologías, al igual que en Viena; Johann Stamitz (1717-57) fue uno de los directores más reconocidos de la época;Haydn y Mozart fueron los mayores exponentes de esta forma musical.

El contrapunto que se dio en el periodo clásico (primera etapa), modificó los principios de la orquestación: los violines eran el centro de atención.

Anuncios
Anuncios

Violines, dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, fagots, trompetas, dos o tres trombones y timbales son los instrumentos que conformaban a la orquesta clásica; la escuela de Mannheim fue la que introdujo al clarinete a dicha agrupación.

La Orquesta y Beethoven

Gracias a Beethoven hubo una nueva forma orquestal, le dio prioridad al clarinete.

Tuvo prioridad por instrumentos solistas como el fagot y el oboe; en cuanto a los violines, aumentaron el registro, es decir, utilizaba muchas notas agudas.

Poco a poco fue creciendo el número de instrumentos de cuerda para compensar a los de viento.

Los avances en el Romanticismo

Con el paso del tiempo se agregaron instrumentos a la orquesta, tales como viento metal y el arpa.

El mayor exponente de la orquesta romántica fue el compositor francés, Hector Berlioz (1803- 1869), quien siempre mostró su influencia por la literatura: En la Sinfonía fantástica se basó en la obra de Tomas de Quincey, ‘Confesiones de un inglés comedor de opio’.

Anuncios

También compuso la primera obra para saxofón llamada ‘El sexteto del canto sagrado’. El instrumento que fue creado en 1840 por el clarinetista Adolfo Sax y la pieza fue compuesta en 1844. #Arte