De origen francés y adoptado por nuestro país desde hace siete años, Olivier Bert es un afinador de quesos enfocado en la importación, distribución y comercialización de productos finos y gourmet, pero con un toque diferente que lo convierte en único: pasión.

Como Director y Socio fundador de Sabor y Carácter, primera empresa afinadora de quesos franceses en #México, en marzo del presente año celebró el séptimo aniversario de esta propuesta de quesos, vinos y carnes frías 100 por ciento francesa que, con el paso del tiempo maduró para desarrollar un negocio más internacional con productos españoles, holandeses, ingleses y, por supuesto, mexicanos.

“Se comercializa una oferta gourmet en la tienda de Polanco, en eventos y a través del Cheese Club, un nuevo concepto lanzado hace apenas un año enfocado en mandar a domicilios de toda la República Mexicana una selección de quesos del Maestro Quesero y ofrecer beneficios como regalos de bienvenida”, explica.

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Uno de los tantos objetivos que persigue Bert consiste en “abrir un público más grande hacia el mercado de quesos”, para lo cual él y su equipo trabajan día a día al lado de profesionales para brindar un mejor servicio con atención al cliente.

Aunque en 2013 abrió su primera tienda en la Ciudad de México, exactamente en la zona de Santa Fe (ahora cerrada), Sabor y Carácter comenzó su comercialización en hoteles y restaurantes de Los Cabos donde a la fecha sus mesas tienen sus productos listos. “No tengo planeado abrir una sucursal más, prefiero continuar itinerante ya que como empresario no pretende seguir el modelo de negocio convencional sino apostar por algo diferente y distinguir a la marca de otros negocios similares”, añade.

Pasión y experiencia, la fórmula del éxito

Bert llegó a México en 1999 para estudiar Administración de Empresas en la Universidad de Las Américas en Puebla y hacer una práctica profesional de seis meses, tiempo suficiente para enamorarse de nuestro país, sentirse en casa y, tras abandonar su trabajo en grandes empresas de Mercadotecnia y Ventas en Francia, regresar a él ocho años después para instalarse con su esposa y emprender una carrera en tierras mexicanas.

 “Francia cuenta con grandes chefs, una tradición culinaria muy desarrollada e influencias para la cocina fusión o moderna, la cual sin los básicos no sería posible.

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Aquí también hay una cocina auténtica y sus chefs preparados en mi país regresan para ponerle la sazón mexicana con el zapote u otros ingredientes”, por lo que en su opinión el paladar mexicano busca experiencias no limitadas por un poder adquisitivo o barreras geográficas.

Hay fervor por probar experiencias, catas y maridajes únicos, para lo cual este afinador toma en cuenta los gustos e intereses de sus clientes para servirles la mejor tabla de quesos y recordarles que la combinación perfecta no se encuentra en los alimentos sino en la persona con quien los compartirá o en el momento de interacción química.

“Estoy convencido de que hay buenos maridajes y asociaciones pero la gente se olvida de la verdadera esencia y autenticidad, la realidad es que no siempre hay que buscar lo más nice sino aprovechar el momento. Es una historia de amor. Nadie puede lanzar un buen producto sin tener pasión”, detalla.

Mientras degusta un queso mimolet joven con seis meses de añejamiento acompañado de un baguette francés tradicional, Bert explica que el secreto para ser un excelente afinador se encuentra en tomar tiempo, ser paciente y constante, tener un buen paladar que se cultiva con los años y contar con un banco de experiencias para crear algunas más.

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“Puede ser que lances un buen producto pero si no tienes pasión por la uva, caminar en el viñedo, conocer el momento en el que se recolectará la cosecha, seleccionar 100 etiquetas de vinos o cariño por los animales entonces no se logrará la cocina. Sería algo aburrido y plano”, concluye.

Dónde: Alejandro Dumas 125, Polanco

Sitio web: http://saborycaracter.com/

@JeaneteAlcantar #Nutrición #Entrevista