Quienes ya somos mayores, cuando niños teníamos por “nana” al cine o la televisión, salíamos a jugar al patio de la vecindad o nos íbamos a las canchas del parque a correr y jugar pelota o andar en bicicleta. Hoy los videojuegos cumplen con esta tarea de mantener entretenidos a los hijos con tal de que no den lata o se mantengan sentados mientras sus papás adultos están “pegados” a su celular

Es importante saber reconocer que existen señales que debemos de reconocer para darnos cuenta que esos niños o adolecentes, sufren de una adicción a los gadgets y a su uso excesivo.

Preocupación, mal humor, irritación, tristeza e inclusive depresión se presentan en aquellos jóvenes que no pueden estar jugando su videojuego y están constantemente pensando en él.

Anuncios
Anuncios

Estos mismo niños, aprenden a tener poca tolerancia ya que al momento de que empiezan a ir dominando un juego, cada vez quieren más y más, buscando la nueva versión o los últimos lanzamientos más violentos.

Generalmente se distraen en la escuela y bajan su rendimiento académico, al dedicarle ya sea en la casa o inclusive en la misma escuela, mucho tiempo y atención al celular.

En la mayoría de los casos, no pueden dejar de jugar y de alimentarse, hacer la tarea o simplemente ir al baño.

Estos niños y jóvenes dejan de hacer otras actividades sanas como hacer ejercicio o tener lecciones extra-escolares de arte y cultura, por el simple hecho de preferir tener un celular en su mano.

Algunos de ellos recurren al robo o mentiras para poder comprar la nueva versión o el juego de moda.

Mienten y engañan a sus padres, argumentando que ya hicieron la tarea o sus trabajos y argumentan que ya tienen derecho a estar jugando, siendo que posiblemente ya llevan toda la tarde ejerciendo esta actividad.

Anuncios

En los casos extremos, estos niños y jóvenes empiezan a perder oportunidades de desarrollo personal y de crecimiento estudiantil por su adicción, sin contar que también llegan a confundir la realidad de la ficción generando en ocasiones lastimar o inclusive atacar físicamente a otras personas.

¿Cuantas veces no hemos visto al niño que realiza berrinches porque los papas no le prestan su celular para jugar?

Hemos visto inclusive casos en niños de menores de10 años en que sus papás gozan de buena solvencia económica y traen el mejor celular o la última tablet como su inseparable amigo.

En cada uno de los padres, está el poder controlar esta fuerte tendencia que afecta a los niños y en un futuro a la sociedad en general.

  #Internet #Redes Sociales #Viral