Dicen que el tiempo que dura el crepúsculo y la alborada, son las horas más peligrosas del día para quienes ruedan sobre la carretera y otros despistados, ya que la mente puede confundirse y de pronto no saber si está amaneciendo o anocheciendo.

Dentro de los pueblos y ciudades, las horas del crepúsculo resultan ser también las más peligrosas para los paseantes (aunque por distintas razones): según datos del INEGI, de las colisiones con peatones -atropellamientos- registradas en #México durante 2014, 21.6% ocurrieron a partir de las 6 de la tarde y antes de las 9 de la noche (6-7, 7-8 y 8-9 pm), además, el promedio de atropellamientos en estas tres horas fue de 1,126.7 por hora, mientras que en el resto del día, es de 583.7 colisiones por hora.

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En el caso de los ciclistas la situación es parecida; durante esas horas, ocurren en promedio 423 colisiones de vehículos con ciclistas por hora, y en resto del tiempo 220.3 por hora.

Y ¿quién tuvo la culpa?

No sabemos si sea que los conductores olvidan encender las luces a esas horas y no alcanzan a ver a quienes pasan frente a sus vehículos, si una fuerza extraña obliga a los peatones a atravesarse mientras los carros pasan o si los ciclista no llevan reflejantes o luces, pero en 79.8% de los casos de atropellamiento, el causante fue el conductor, en 17.1% el peatón y en el resto, fueron otras causas como falla del vehículo o malas condiciones de los caminos, en el caso de las colisiones con bicicletas, 93% de las veces el causante fue el conductor del automóvil.

Es necesario decir, que del total de atropellamientos registrados, casi 7 de cada 100 fueron fatales, y de las colisiones con ciclistas, casi 4 de cada 100.

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En cuanto al mes, el menos indicado para salir a pasear sería diciembre, pues en éste se registró el número más alto de atropellamientos (1,493) durante todo ese año, y si prefiere andar en bicicleta, el menos recomendable sería febrero, en el que ocurrieron 540 colisiones.

Los amantes de la bicicleta tienen aquí un argumento más para hablar a favor del uso de este medio de transporte en la ciudad, ya que como podemos ver, es más probable ser atropellado al ir caminando que en bicicleta, aunque esto quizá se deba precisamente a que hay más peatones que bicicletas rondando por ahí.