La ventaja principal de vivir en "la ciudad de la esperanza" es que una formidable parte del presupuesto se invierte en la renovación y conservación de las súper carreteras. La región mas transparente está conectada hacia los cuatro puntos con instalaciones viales de altísima complejidad dignas de admiración.

Se cruzan los destinos motores de millones en aumento, mas el Estado dedica toda su atención a erguir soluciones de concreto inimaginables, modernas... postmodernas, maravillas de la ingeniería, e imperfectas pues a vistas claras nos reducen a un destino siempre rebasado con más coches de los que aguantan los segundos pisos, puentes y ensanches.

Anuncios
Anuncios

A cada paso nos alcanza la mancha urbana de una de las zonas más pobladas del mundo. Asediado moralmente por la emisión simultánea de tantas gargantas de carbono, uno se siente obligado a refugiarse en el confort permanente de la comunidades en las faldas de los volcanes.

Desde donde estamos parados, no recomendaríamos un viaje de campamento, mas sea esta la mejor época para comprar casas de campaña y montarlas con cada implemento de supervivencia en medio del cerro, no ante el edificio del IMSS en el Paseo de la Reforma. En cambio, aunque no hay muchos hoteles disponibles en línea, el viaje a la naturaleza puede cubrirse en un nivel insospechado con proyectos como el de La Hacienda Panoaya. En conjunto ofrece un magnífico hotel, museos, tirolesa... mas queda la posibilidad también de concentrarse en la fuerza magnética del Popocatepetl y el Iztlacihuatl.

Hacemos frente a la soledad del milenio en una ruta con ciudades en desarrollo como Amecameca de por medio.

Anuncios

Ahí queda un siniestro mercado y en la plaza se organizan distintas amenidades entre el caos y la observancia de Don Goyo. No hay tantos vínculos con el tipo de desarrollo estético que prevaleció previo al Siglo XX, ya tampoco se convive con el tren. En cambio hay una plaga de coches interminable, lo cual vuelve un Oasis el concepto de Panoaya que por cierto incluye el "Bosque de los arbolitos de Navidad" y está anunciado desde Chalco y hasta Cuautla en los letreros de la carretera nueva.

Amanece uno entre blancas cobijas con el paisaje sin mácula. En el Museo de Sor Juana, a medio kilómetro, se nota la importancia de resaltar un proceso impulsado por extranjeros y algunas instituciones mexicanas. El antiguo casco vive buen momento aunque no se ha implementado una estrategia específica para sacarle todo su provecho.

Hacemos el paseo por los linderos del monte mareados con el espíritu de la séptima musa quien no escapa la tragedia y muere en el altar de la desigualdad de género. Los pinos a ambos lados del paseo nos reconfortan por el legado de Sor Juana Inés que sin duda está marcado hasta en los billetes de 200 si se fijan en el reverso.

Anuncios

Con breve información de oído caminamos por los espacios de la poeta. Se han montado algunas reproducciones plásticas de la época, mas deslumbra la restauración de los interiores vestidos con algunos muebles en representación del Virreinato. Nos faltó una tienda de sitio o algún souvenir. No se ve la biblioteca del abuelo si bien nos vamos con la historia de la monja mártir desde su niñez en Nepantla hasta su caída víctima de una epidemia 40 años mas tarde.

Avanzamos al Museo de los Volcanes establecido en un granero aledaño a la casona. Ahí con algunos paneles y vídeos se amplia el saber desde varios puntos de vista centrando la atención en la actividad del Popo y otras chimeneas en otros lugares del mundo. #turismo cultural #parque de diversiones #sor juana inés de la cruz