Los pleitos entre dos son difíciles, pero no hay por qué salir corriendo de las discusiones. Muchas veces esperamos a que el problema se haga suficientemente grande para hablar al respecto, pero tratar de evitarlo sólo puede agravarlo.

Lo mejor es confrontarse antes de que el problema se haga más grande para que la conversación sea más sensata y respetuosa. La clave está en entender el punto de vista del otro y comunicar lo que quieres con claridad.

Los conflictos pueden salirse de control y terminar una relación pero la diferencia entre una pelea y una discusión tiene que ver usualmente con la cantidad que resentimiento que hay y los límites que ambos tienen.

Anuncios
Anuncios

Evitar peleas se reduce a dejar a un lado el resentimiento y poner en claro tus límites antes de que tu #pareja los viole. Aquí te damos algunos consejos para lograr esto:

  • Deja en claro lo que no puedes tolerar en un conflicto

Algunas parejas no pueden evitar gritarse, lo ven como una forma normal de lidiar con sus problemas. Si esto está afectando tu #relación deja en claro, antes de la pelea, que no lo tolerarás.

  • Aprende a decir que no

Parece obvio pero muchas veces accedemos a lo que nuestra pareja quiere porque no queremos parecer demandantes o llevarle la contraria. Esto en vez ayudar causa resentimiento, decir que no puede ser más sano, así tu pareja sabe lo que no te gusta antes de tomar decisiones. Al final no es su culpa que tu accedas a todo, como adulto aprende a decir que no.

Anuncios

  • Cuando algo no te gusta, dilo

No trates de actuar normal si algo que tu pareja está haciendo no te gusta, como llegar tarde, ir mucho de fiesta, salir con otras personas, etc. Cuando pretendes que algo no te molesta cuando en realidad sí, tu pareja lo hará más y tu enojo será mayor.

  • Planea tus discusiones

Si no dedicas tiempo para discutir es más probable que esperes a que alguno de los dos esté más enojado para dar tu total atención al problema. Lo mejor es hablarlo tranquilo y con más claridad. Si estás muy sensible el #pleito puede hacerse más grande.

  • No alargues mucho las discusiones

Si te das un límite de tiempo para discutir podrías evitar entrar en detalles innecesarios y concéntrate en lo importante. Antes de hablar con tu pareja lo mejor es que planees lo que vas a decir, en la medida de lo posible. Si eres directo lo que hay que decir no debería de tomar mucho tiempo, sólo unos minutos.

  • No hables sino tienes nada constructivo que decir

Aunque parezca que no participas en la discusión, no respondas a todo lo que tu pareja dice.

Anuncios

Escuchar es mucho mejor que sólo ponerte a la defensiva o decir algo que no quieres. Las peleas se hacen más grandes cuando decimos cosas sin pensarlas.

  • Un problema a la vez

Una vez que saques lo más importante de una discusión te darás cuenta que otras cosas que querías decir tal vez no son tan relevantes como creías. Decide lo que urge discutir y si hay algo más que hablar tal vez valga la pena dejarlo para otra ocasión.

  • Vete a la cama… enojado

El consejo de “nunca de acuestes enojado” puede ser contraproducente. Analizar un problema hasta que sienta resuelto puede hacer que una conversación se vuelva muy estrenaste y enojarte por cosas que en la mañana puedes ver con mayor claridad. Tratar de resolver algo en una sola discusión es demasiada presión para ambos, además de que puede parecer que ya no tiene solución.

Muchas de estas técnicas pueden fallar y acabarán peleando de todas formas pero toma en cuenta que los conflictos pueden retomar el compromiso que tienes con tu pareja. El recordar que pueden pasar por momentos difíciles ayuda a que ambos tengan una perspectiva distinta. Al final hay formas de discutir menos estresantes que otras.