Cuando ella habla, oigo la revolución / En sus caderas, está la revolución / Cuando ella camina, viene la revolución / En su beso, he probado la revolución”, así reza el coro del tema “Rebel Girl” de la banda Bikini Kill, uno de los bastiones del llamado movimiento #Riot Grrrl asociado al punk, musicalmente hablando, y al #Feminismo, específicamente a la “tercera ola del feminismo”, como filosofía y bandera contracultural, y que tuvo su origen en la ciudad de Washington.

Aunque el movimiento oficialmente se inicia en la década de los 90, para luego dar paso al grunge y al indie, sus orígenes se remontan a un par de décadas más atrás con la aparición del post-punk o la llamada “new musick”, en la que bandas de solo mujeres, como ESG, Lydia Lunch, Siouxsie Sioux, The Slits o Patti Smith, expresaban no solo sus posiciones socio-políticas o sus vivencias personales, sino que usaban su música para protestar y denunciar temas como la violencia doméstica, el sexismo o las violaciones.

La tercera ola del feminismo

El término “tercera ola del feminismo” fue acuñado por la escritora Rebecca Walker, -hija de Alice Walker, escritora y feminista afroamericana y autora del “Color Púrpura-, cuando publicó un artículo titulado “Becoming the Third Wave” (Convirtiéndose en la Tercera Ola) en 1989, en el que explicaba que las integrantes de la tercera ola iban más allá de ser “post-feministas”, sino que se trataba de un movimiento más flexible y más igualitario en el que se consideraban cuestiones como los diversos modelos de mujeres y sus posiciones sociales, éticas, sexuales y religiosas.

Es durante esta década que el movimiento, efectivamente, se identifica bajo el término Riot Grrrl y que además de introducir a la escena agrupaciones como Bikini Kill, Sleater-Kinney, Skinned Teeth, Bratmobile o Heavens to Betsy, sirvió de plataforma de soporte y organización de mujeres en la música que incluyó la creación de fanzines y grupos de apoyo para tratar temas como la homofobia, sexismo, racismo y, especialmente, la violencia física y emocional en contra de las mujeres.

Las mujeres en la era Trump

Aunque el movimiento ha dejado de existir para dar paso a nuevas formas de creación y manifestación feminista, desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, se respira un aire de renovado feminismo y el renacer y despertar de muchas riot grrrl a lo largo y ancho del planeta. La llamada #Marcha de las mujeres de Washington, que tuvo lugar el 21 de enero de 2017, no sólo consiguió reunir a casi medio millón de mujeres en la capital norteamericana, sino que su onda expansiva se extendió hasta ciudades como Londres y Barcelona.

“My pussy grabs back” y “Girls Just Wanna Have Fun-damental Rights”, eran algunas de las consignas que se podían leer entre los asistentes, en una clara demostración de la fuerza que esta posible tercera ola del feminismo, una ola reforzada y más parecida a un huracán, apenas empieza a dar sus primeros pasos para luchar contra la misoginia demostrada por el mandatario norteamericano.

“Si no luchas por todas las mujeres, no luchas por ninguna”, reza un tweet compartido durante el fin de semana de las manifestaciones, así que más allá de asumir esto con mentalidad local, es nuestro deber como mujeres hacer activismo día a día y mostrar solidaridad. Hagamos sentir la voz de las riot grrrls del mundo. La organización “Marcha de las mujeres” tiene una página web donde incluye información sobre las diferentes asociaciones a nivel mundial: https://www.womensmarch.com