Por Mitzi Vera

Twitter: @mitziperiodista

Debo confesar que no me gusta estar en el Estado de México por la inseguridad que ha registrado en los últimos años; sin embargo descubrí un lugar para chicos y grandes capaz de enamorar a cualquiera que quiera estar con la naturaleza aunque sea un día, o bien que le agraden las caminatas tranquilas.

A solo una hora de la Ciudad de México se encuentra el Pueblo Mágico Aculco, con base en el censo de población del año 2000, la mayoría de sus habitantes son de raíces otomíes. Lo característico de la región son los quesos, encontrarás una tienda en cada esquina. Ofrecen oaxaca, manchego con piñón, arándano o chipotle. Snacks perfectos para un día de campo en una de las dos cascadas escondidas en el pueblo.

En el centro se encuentra la iglesia de arquitectura barroca, de ahí sale un tranvía que ofrece un recorrido de dos horas por las cascadas del lugar ubicadas a 10 kilómetros en la carretera de Amealco. La primera es 'La concepción', la cual se nutre de la Presa Ñado. Ahí les recomiendo hacer la primera parada y apreciar la vista con un picnic, alrededor hay algunos food trucks para disfrutar de la tarde.

La segunda cascada se encuentra a unos kilómetros de la primera, a diferencia de La concepción en esta sentirás el agua correr por tus pies entre las piedras. La experiencia es única al estar muy cerquita de la naturaleza; si vas con gente mayor no tienes que preocuparte, la caminata es ligera.

¿Qué comer?

En el Centro hay un restaurante que se llama La Terraza, ofrece mariscos en brochetas agridulces, tostadas y quesadillas. El ticket por persona es de cien pesos; a unas cuadras de la iglesia está el mercado y hay gran variedad de locales, encontrarás desde barbacoa, quesadillas o pancita.

Hay artesanos en las calles ofreciendo sus productos, si no llevas mucho presupuesto no es problema, hay desde diez pesos y son hechos en México.

Más sobre Aculco

En la calle Corregidora se encuentra la alberca olímpica, a unas cuadras antes están los lavaderos municipales. Ahí el agua corre al norte y sur; las amas de casa hacían uso de ellos y es remodelado con regularidad.

Muchos habitantes tienen vacas y por ende venden leche fresca a siete pesos el litro.

En el panteón municipal hay tumbas que fueron construidas desde 1800, razón por la que están en el catálogo arqueológico y fueron declaradas patrimonio de la humanidad.

Según la revista México Desconocido un buen día para visitar Aculco es el 19 de febrero porque se realiza la fiesta del pueblo.

El lugar es bastante seguro.

Tips

Si llevas auto te recomiendo que llegues en él a las cascadas, la visita guiada no vale la pena.

Para descansar puedes tomar un café en el centro.

Los postres como las galletas caseras que venden en las tienditas están deliciosas.

Si vas más de un día puedes comenzar por las cascadas y acampar ahí.

Cuando vayas a comer al mercado pregunta primero por los precios, algunos no tienen carta y según los habitantes, a veces se aprovechan de los turistas.

Visitemos y conozcamos hasta los rincones más escondidos de México. #Turismo