Para hablar de la historia del cine en México, como de cualquier tema, partimos del supuesto en el cual los mensajes emitidos por los medios de comunicación alcanzan a la mayor parte del planeta. Habrá sus excepciones, pero sostenemos que en cualquier región del globo hay en general la misma realidad.

Resulta escalofriante entender el mundo antes del siglo XX y concedemos, por los adelantos que hay en la actualidad, que seguramente en el futuro será inexplicable el modo en el que nos comportábamos, por encima de la lógica en cada Estado de Derecho. Argumentamos, recuerde, considerando al arte y a la cultura preeminentes en la estructuración viable de la sociedad; y por ende damos por válido el derecho al ocio. La cuarta parte de la existencia no está prometida al transporte, de hecho la ley nos conmina a ejercer nuestra individualidad lejos del trabajo productivo.

Anuncios
Anuncios

Sólo las máquinas pueden trabajar más de 8 horas al día e incluso hoy por más avances, las pilas de los ordenadores no son infinitas, ni aprovechan la luz del sol. Hay quien sin duda desearía laborar más horas para sacar ventaja en el negocio. Sin embargo la propia teoría de la comunicación insiste en la mejor productividad de un ser humano integral, es decir, aquel que puede reflejarse con su familia chica y así mismo puede cultivar grupos de convivencia participando del patrimonio cultural financiado por el sistema tributario.

Sostenemos entonces que la salud de un individuo está en los viajes. No obstante hemos declarado que el propio caminar y hacer barrio proporciona las dimensiones de muchos problemas a la escala humana. Ante la imposibilidad de costear todas nuestras aspiraciones, queremos hacer notar el fácil acceso al entretenimiento.

Anuncios

Digamos que por razones amenazando el balance entre nosotros y la naturaleza, nos vemos a favor de un partido político. Patriotas, estamos obligados a defender la súper carretera de la información, por ende ponemos ante ustedes la necesidad de invertir en un negocio económico conceptual que no debimos dejar.

La industria del cine nos debería dar ese impulso multidisciplinario hacia la rendición de justicia popular. Somos un pueblo de autores y el dinero que imprime el Gobierno, lo habrían de recuperar haciendo películas y series; sin embargo los recursos se tiran a la defensa e irónicamente a la educación. Se ha descuidado un punto medular en el flujo de los mexicanos hacia nuestro destino mágico. La traición vino en los noventas cuando perdimos las salas de exhibición, como ahora se pierden los petróleos mexicanos. Pareciera que no podemos competir y entonces cada película que ve un joven o un niño, nos recuerda que aquí no va a haber héroes aunque nos gobierne el villano tercero.

Desde finales de los 90, la expansión del Centro Comercialismo en la vida cotidiana dio cupo a la mayor cantidad jamás imaginada de churros cinematográficos.

Anuncios

Ustedes han visto como ha evolucionado todo para que estemos viendo esto en celulares y tabletas. ¡Hay que poner un alto aquí! Le proponemos revisar el cine mexicano siguiendo los pasos que se expresan de forma disimulada en la página del IMCINE. No será poca la estima que guarda cada producción ahora lista para el internauta en algo que se llama Filminlatino. Si no, puede ir usted a un faro o dirigirse ya sea a un Centro Cultural o a la Cineteca. #IMCINE #cinematografía mexicana #Crónica Ciudad de México