La película brasileña Aquarius del director Kleber Mendonça Filho tuvo su gran prèmiere mundial en el Festival de #Cine de Cannes 2016 compitiendo por la Palma de Oro. Tuvo una recepción muy cálida y estuvo enmarcada su presentación por la dura protesta en la alfombra roja por parte del elenco y equipo de producción. Quienes manifestaban su descontento por el golpe de estado técnico contra la presidenta Dilma Rousseff.

Cine iberoamericano de calidad a las salas

La película narra de manera casi épica y de gran calibre narrativo y cinematográfico los años de retiro de Doña Clara (Sonia Braga) quien a sus 65 años de edad se mantiene vital y activa después de una larga carrera como periodista enfocada a la crítica musical. Clara es una superviviente del cáncer de mama y una madre y abuela amorosa y muy consciente de su realidad y entorno.

Clara es sorprendida por la gran especulación inmobiliaria corporativa al intentar comprar su caso por un costo más alto para poder demoler el edificio y construir un gran complejo inmobiliario que explotarán a gran escala dada la privilegiada vista al mar del viejo edificio Aquarius. Clara se niega rotundamente y comienza una guerra de baja intensidad que se va escalando poco a poco casi hasta la locura.

Doña Clara es un personaje fascinante por su propia dignidad. Su fuerza y atractivo recaen en la maestría con la que está interpretada por parte de Sonia Braga. Una actuación sutil, verosímil y de grandes alcances histriónicos a partir de la gran sencillez y calidad con la que se desenvuelve. Un realismo duro y crudo sin ser exhibicionista, no es el retrato de la favela o el barrio sino la crudeza de una clase media que se va desmantelando poco a poco frente a los poderes corporativos que la arrinconan en todas las sociedades latinoamericanas. La brecha que no permite sino tener todo o no tener nada.

Vale mucho la pena ver Aquarius para validar nuestras realidades latinoamericanas y conocer circunstancias que parece solo suceden en ciertos países. Cuando la identidad iberoamericana está presente y el cine con un cierto compromiso lo está retratando muy bien y con mucha sensibilidad sin caer en lo cursi o aburrido. Al contrario reflejándolo de una manera inteligente. #Cultura #Arte