La #Biblioteca Central de la Universidad Nacional Autónoma de México, #UNAM, cumple 61 años este 5 de abril. Son seis décadas de ofrecer un espacio, que de igual forma, permite consultar y producir conocimiento.

Al igual que las escuelas de la Universidad, originalmente la Biblioteca se ubicaba en el centro de la Ciudad de México. Posteriormente, el 5 de abril de 1956, entró oficialmente en funciones dentro de Ciudad Universitaria.

Durante varias generaciones, la Biblioteca Central ha albergado a una cantidad cada vez mayor de usuarios. Entre universitarios y público general, este recinto actualmente recibe un promedio de 8 mil usuarios diariamente, de acuerdo con el Jefe del Departamento de Circulación Bibliográfica, Armando Pavón Plata.

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Además, el acervo bibliográfico cuenta con más de 200 mil volúmenes, a diferencia de los 80 mil de hace 61 años. También se pueden consultar diarios y gacetas que datan desde el siglo XVIII.

Igualmente, Pavón Plata comenta que el funcionamiento de la Biblioteca es posible gracias a la labor de 25 académicos y 108 bibliotecarios.

Concepto de la Biblioteca

Como es bien sabido, la proyección y dirección de esta obra arquitectónica estuvo a cargo del arquitecto y pintor mexicano Juan O’Gorman. A su lado colaboraron los también arquitectos, Juan Martínez de Velasco y Gustavo Saavedra.

El mural que engalana el edificio lleva por nombre Representación histórica de la cultura y está cubierto con una serie de mosaicos de piedras de colores, obtenidas de diferentes estados de México, como Guanajuato, Guerrero, Hidalgo y Zacatecas.

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Para cubrir el edificio también se utilizó piedra volcánica del suelo del Pedregal. La tarea no era nada fácil, pues el área del edificio alcanza los 4 mil metros cuadrados, mientras que la superficie completa del recinto, contemplando la fuente y las bardas, 16 mil metros cuadrados. Su ejecución total tardó un año y medio.

Con esta obra arquitectónica se buscó ilustrar el sendero que México ha transitado a lo largo de la historia a nivel cultural. Su composición se divide de la misma forma que la rosa de los vientos: norte, sur, oriente y poniente.

Mural

De acuerdo con información disponible en el sitio web de la Biblioteca, el propio Juan O’Gorman relata de forma genérica el contenido del mural.

“En la parte alta representé los símbolos cosmogónicos; en el muro norte, figuras alusivas a la cultura prehispánica; en el muro sur la cultura colonial; en los laterales hice referencia a la época moderna, y en el lado oriente representé el átomo como símbolo cosmogónico de nuestro tiempo”.

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Más a detalle, el muro norte hace referencia a la fundación de México-Tenochtitlán. En la parte más alta de este muro se ubica Tonatiuh, dios Sol y dador de vida. En este muro también se hace referencia a la contraparte de la luz: la oscuridad, la muerte, las tinieblas y también la Luna.

Del lado sur se encuentra la llegada de la cultura europea a América, personificada en los españoles. Se pueden apreciar los escudos de la casa imperial de la familia de los Habsburgo y de los reinos de Castilla y Aragón. También se destaca la concepción geométrica de la Tierra de Ptolomeo y la concepción heliocéntrica de Copérnico.

Por su parte, el costado oriente se dedicó a la representación de la actualidad y aspiraciones científicas, tecnológicas, sociales, ideológicas e industriales del siglo XX. Finalmente, el lado poniente, está dedicado a la labor social de la Universidad, tanto en cuestión académica, deportiva y cultural. El espacio central es ocupado por el escudo de la UNAM, mientras que alrededor se encuentran todos quienes hacen posible la esencia de la misma.

En 2007, el Campus Central de la Ciudad Universitaria de la UNAM fue incluida en la Lista de Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), catalogada como un Bien Cultural. #Juan O'Gorman