Luis Barragán, uno de los arquitectos más importantes en la historia mexicana contemporánea, está en estos días de nuevo en el centro de la polémica en relación a los límites del #Arte. El día de ayer se inauguró en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) la exposición: Una carta siempre llega a su destino. Los Archivos Barragán, de Jill Magid, que incluyen 41 piezas, entre documentos, pinturas, fotos y un anillo de diamante con parte del cuerpo del arquitecto, ha sido motivo del escándalo.

La propuesta

Hace tres años, la artista estadounidense Jill Magid concibió la idea de convertir parte de las cenizas del único Pritzker mexicano en un diamante, con la idea de ofrecérselo a la coleccionista Federica Zanco a cambio de que ésta devolviera a México el archivo Barragán, pues ella es su propietaria.

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Con la creencia de que los documentos del arquitecto mexicano se los regaló su esposo como propuesta de matrimonio, Magid convenció a la familia de Barragán de hacer un anillo con los restos del arquitecto para dárselo a Zanco y que de esta forma quedara simbolizada la petición de matrimonio y la petición de la artista (por eso el anillo se llama “La propuesta”).

Esta creencia tomó forma cuando en septiembre de 2015, ayudada por dos notarios, Magid exhumó el cuerpo del arquitecto mexicano de la Rotonda de los Jaliscienses ilustres y extrajo 525 gramos en cenizas, 25 por ciento del cuerpo. Envió esto a Suiza, donde una empresa las convirtió en un diamante de dos quilates, puso el diamante en un anillo y se lo ofreció a Zanco a cambio de los documentos de Barragán.

Luego de este primer encuentro, Zanco, en un correo que escribió a Magid, la increpó: “Has convertido una especulación en arte y por el camino has hecho de mí un personaje de ficción.

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Así que en realidad soy irrelevante para tu proyecto, no me necesitas. Con tu imaginación te basta”.

La propuesta hacia Zanco, ha afirmado Magid, es permanente, aunque el anillo solamente se exhibirá por tres años, según lo que acordaron los familiares de Barragán y la artista ante notario.

Reacciones y límites en el arte

A pesar de que Magid asegura que su obra no fue hecha como un acto de profanación al cuerpo del arquitecto y que el tema del anillo se centra en la vida, no en la muerte, en México ha causado mucho escozor en diversos sectores, no sólo por la obra en sí misma, el anillo con los restos de Barragán, sino porque no hay las condiciones en México para recibir el archivo Barragán en caso de que Zanco accediera a la petición, como ha indicado el director artístico de la feria Zona Maco, Daniel Garza-Usabiaga.

Entre los que se han indignado por las acciones de Magid se encuentran Juan Villoro, Miquel Adriá y Elena Poniatowska, quienes a principios de febrero, junto con las firmas de otras 73 personas, firmaron una carta donde pedían a las autoridades que se investigara el proceso de exhumación de los restos del arquitecto mexicano con la intención de destruir el anillo y reintegrar las cenizas a la urna de donde fueron extraídas.

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El mismo Villoro, en una columna, ha escrito: “Llama a escándalo que el archivo no haya permanecido en México y que no pueda ser libremente consultado por los estudiosos. Aun así, la idea de convertir a Barragán en un diamante para tratar de recuperarlo parece digna de un museo del horror”. Y es que, a decir verdad, es muy discutible denominar el anillo que ha hecho Magid como “arte”. ¿Qué es lo que ella ha hecho para transformar una mercancía, el anillo de diamantes, en arte? ¿Meter en él las #Cenizas de Barragán? ¿Ponerle un nombre? ¿Aludir a que el anillo es un símbolo? ¿Acaso todo eso convierte a los restos de un muerto y un anillo de diamante en arte?

En este momento, donde con el escudo del “arte” se realizan descabelladas acciones como la de Magid (piense el lector en la técnica artística que ella usó para elaborar su “obra de arte” y no encontrará nada…), es importante arrojar el urinario de Duchamp a la basura y repensar, primero, qué es el arte y, segundo, en ese sentido cuáles son los límites del arte, porque… ¿por qué debemos de pensar que el arte es todo lo que se nos ocurra y a lo que nosotros, un museo o una galería llame arte, cuando de arte, de técnica, una obra carezca desde sus orígenes? #Cultura