México lindo y querido, cuna del mariachi, el pozole, los tacos… y el #Albur. ¿Quién no ha escuchado esa típica frase que dice que los mexicanos somos unos mal pensados y que a todo le encontramos un doble sentido?

Para todos aquellos que no entienden de albures, la delegación Cuauhtémoc ha organizado un taller de albures que tendrá lugar en el Auditorio del Edificio Delegacional -ubicado en Aldama y Mina s/n, Buenavista- del 17 al 19 de mayo en un horario de 16 a 20 horas.

El taller será impartido por Lourdes Ruiz, la reina del albur, y por Rusbel Navarro Alcázar, alburólogo de la Ciudad de México. No tendrá ningún costo y para inscribirse debe enviarse un correo a comunicacionsocialcuauhtemoc@gmail.com, mencionando nombre completo, teléfono y dirección.

Anuncios
Anuncios

¿Qué es el albur?

Según la RAE, un albur es -entre otras definiciones- un juego de palabras con doble sentido, generalmente de carácter sexual.

Son metáforas alusivas a elementos sexuales y la gracia de esto consiste en hacer referencia a estos de manera discreta e indirecta.

También, es un desafío de destreza mental, pues no todas las personas son capaces de captar estas frases al primer intento, mucho menos de dar una respuesta ante ellos porque hace falta mucho ingenio para poder recurrir a él.

¿Quién gana en un duelo de albures? Quien deja callado a su interlocutor.

Historia del albur

Se cree que este juego de palabras data de la época colonial y que comenzó a ser usado entre los mineros de Pachuca, Hidalgo; para después generalizarse a finales del siglo XIX en la zona centro de México.

Anuncios

Hay quienes creen que el albur solo es moneda de cambio entre clases bajas, no obstante, basta con poner atención suficiente para darse cuenta que está presente sin importar el estrato social al cual se pertenece.

Por antonomasia, el albur nunca puede ser inocente, pero no siempre es premeditado pues si bien hay quienes hablan con toda la intención de hacerlo también existen quienes caen en él de manera involuntaria.

Por mucho tiempo el uso del albur se atribuyó, sobre todo, a personas de escasa educación y únicamente a hombres; sin embargo, la destreza necesaria para alburear ha atraído a un público intelectual que busca conseguir un juego sutil de palabras y no solo eso, quien lleva la corona cuando de albures se trata es una mujer, Lourdes Ruiz, originaria de Tepito.

Si bien, hay albures clásicos, siempre se reconoce la habilidad que tiene una persona para improvisar sus propios albures sobre la marcha de una conversación. #CulturaPopular #LourdesRuiz