Hace unas semanas tuve la oportunidad de ir a ver El hombre de la Mancha en el teatro Insurgentes y sin duda ha sido de las experiencias más gratas de toda mi vida. Este proyecto fue llevado a cabo como parte de la conmemoración de los 400 años de la muerte de Miguel de Cervantes, autor de El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha.

El hombre de la Mancha narra la historia de Miguel de Cervantes que espera su juicio ante la Santa Inquisición dentro de una prisión. En ese lugar se encuentra una gran cantidad de criminales y demás gente olvidada por la sociedad. Tantos son los habitantes de ese lugar que entre ellos han creado su propia comunidad y, por ende, Cervantes deberá ser juzgado para ser aceptado o rechazado por esas personas.

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Como defensa, decide representar una obra con la ayuda de su criado, quien lo ha acompañado a la prisión, y de todos los prisioneros ahí presentes. Así Cervantes toma el papel de Don Quijote de la Mancha.

El elenco está formado por Benny Ibarra como Cervantes/Quijote, Carlos Corona como el Criado/Sancho Panza y Ana Brenda como Aldonza/Dulcinea (siendo después reemplazada por Guadalupe Lancho). La actuación fue excelente cada uno de los actores le dio un toque único a sus personajes. Benny Ibarra supo darle vida tanto al joven escritor como al viejo caballero andante, marcando perfectamente la diferencia de edad entre ambos; no obstante, creo que a su habilidad vocal le falta madurez para poder dar más potencia a las canciones. Mientras que Carlos Corona le dio una personalidad muy cómica a Sancho, dándole a éste una pizca de mexicanidad lo cual fue muy apreciado por el público.

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Sin embargo, lo que más llama la atención es la escenografía y la interacción de los actores con la misma utilería. Tomando en cuenta de que ésta es una obra dentro de otra, se puede experimentar un viaje hacia la imaginación. Fácilmente, se puede pasar de la prisión al hostal. Todo ocurre de manera muy natural.

El escenógrafo Jorge Ballina dijo a Excélsior: "Varios de los espacios de Don Quijote que se hacen dentro de la cárcel salieron de un taller con los actores, de jugar con cosas. Inclusive ellos mismos diseñaron la escenografía al improvisar, de eso se trata la obra de imaginar un mundo más bonito en una realidad adversa".

La obra está por llegar a las 300 presentaciones, ya está de gira y sólo podremos disfrutar de su magia hasta el 13 de agosto.

Creo sin lugar a dudas, que El hombre de la Mancha es la prueba viviente de que el teatro mexicano puede hacer obras de excelente calidad y que además pueden marcar nuestros corazones. Ésta es una historia que en nuestros tiempos hace mucha falta, nos da esperanza y nos inspira a seguir soñando un mundo mejor que puede ser logrado si nos volvemos locos para así convertirnos en caballeros andantes que luchan por un ideal y por sueño imposible. #hombredelamancha