¡Huye! es una película de suspenso psicológico, cuenta la historia de Chris, un fotógrafo afroamericano muy talentoso que se deja convencer por su novia, Rose una chica blanca aparentemente normal, para ir a conocer a sus padres en una escapada de fin de semana.

Todo parecería un fin de semana normal, con las incomodidades de conocer a los suegros por primera vez y durante dos días, pero todo se empieza a poner más incómodo con cada minuto que pasa en la casa y por los comentarios de los habitantes de la Armitage, al grado que Chris piensa en irse de la casa, pero no descubrirá el secreto más obscuro hasta que sea demasiado tarde.

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Una película de tintes independientes que no le pide nada a las grandes películas de Hollywood. La trama te atrapa desde el segundo en que Chris conoces a los peculiares padres de Rose, una pareja conformada por un Neurocirujano y una Psiquiatra reconocidos, pero con un tinte un poco peculiar.

La trama en sí recuerda un poco a lo que nos presentaba la Llave Maestra hace algunos años, pero en esta ocasión se deja de lado lo sobrenatural y sustituyéndolo por el lado científico. Además se desarrolla un tema sensible en la actualidad estadounidense, como la esclavitud y el racismo.

En el caso de las actuaciones, se cuenta con un reparto bien seleccionado y que nos deja ver un poco más de Daniel Kaluuya, a quien conocimos en la primera temporada de la prestigiosa serie futurista Black Mirror y que ahora lo vemos en la piel de Chris.

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Su actuaciones, junto con la de Caleb Landry Jones, son muy buenas y destacables. Por un lado, Daniel Kaluuya te hace sentir su inquietud y su desesperación, mientras que por otro lado, Caleb Landry hace que odies a su personaje, con su actitud arrogante, violenta y desquiciada, que hace que no te lo quieras topar en la calle.

¡Huye! Es una película recomendable para ver, sobre todo para los cinéfilos que disfrutan de la tensión, el suspenso y los enigmas por descubrir. Seguro encontrarán en este film una bocanada de aire fresco, con la propuesta del director y escritor Jordan Peele, quien deja su zona de confort de la comedia para aventurarse en un género totalmente distinto, como lo es el suspenso con tintes de terror.

Estas películas son un verdadero deleite para todos lo que amamos el #Cine, ya que nos hace ver que no se necesitan cantidades astronómicas (Get Out! sólo costó 5 millones) y grandes efectos especiales para tener un film de calidad, sólo basta con una buena trama, excelentes actuaciones y ejecución de calidad.