Cada tercer domingo de junio se festeja el Día del Padre, que si no es tan esperado ni aclamado como el de la Madre, tiene su importancia además por supuesto su historia misma, que pocos conocemos, al igual que el 10 de mayo (por lo menos en #México), se le dedica las 24 horas de ese selecto domingo a los papás.

Esta festividad tiene su orígenes gracias a una buena idea salida del corazón y conciencia de Sonora Smart Dodd, una mujer (así es) nacida el 18 de febrero de 1882 en Arkansas, Estados Unidos, hija de un veterano de la Guerra Civil Americana, el soldado William Jackson Smart, quien enviudó al tener a su sexto hijo, volviéndose toda una inspiración para la pequeña Sonora, quien podía ver todo el esfuerzo con el que se desempeñaba cada día para sacar adelante a sus hijos.

Anuncios
Anuncios

Sonora, después de un sermón en la iglesia, lo tomó como señal para llevar a cabo su idea.

Comienzo de la Festividad

Inicialmente Sonora sugirió el 5 de junio a la Alianza Ministerial de Spokane (Condado donde nació), mismo día del cumpleaños de su padre, pero la Alianza optó por asignar el tercer domingo de junio, la idea de la pequeña Sonora se volvía realidad, siendo así el Primer Día del Padre en Spokane, Washington, el 19 de junio de 1910.

Con el tiempo, los demás condados comenzaron a abrazar la nueva festividad, idea de una agradecida hija hacia su padre, que continuaba esmerándose para ser el mejor ejemplo que unos hijos podrían tener. Para 1916, el vigésimo octavo Presidente de los Estados Unidos, Thomas Woodrow Wilson, mandó un telegrama a Spokane, mostrando su admiración por las fiestas a favor del esfuerzo paternal en los hogares, sumándose a la lista de políticos que veían con buenos ojos este acontecimiento, William Jennings Bryan (candidato a la presidencia en tres ocasiones) y la lista se extendería cada vez más.

Anuncios

Para el año de 1966, con la fuerza que sólo puede tener la sociedad bien organizada, fueron vistos desde las alturas de la política, Lyndon Baines Johnson (LBJ), trigésimo presidente del país de las barras y las estrellas, firma un decreto presidencial dando por asentado como el Día del Padre el tercer domingo de junio, siendo el acto ratificado como “permanente” por el controvertido presidente Nixon en el año de 1972.

El tercer domingo de cada junio, en realidad no sólo celebramos a nuestro progenitor, le damos las gracias (como la pequeña Sonora) por salir todas la mañanas a buscar lo mejor para nosotros como su descendencia, tal vez no sea tan grande el festejo como el 10 de mayo, pero ellos también merecen ser reconocidos por todo el trabajo que llevan a cabo por enseñarnos a ser personas de bien y crecer como seres humanos. ¡Gracias Papás! #CDMX #diadelpadre