Plasmarse a sí mismo no es un invento nuevo ya que los grandes maestros lo hacían desde el siglo XV. Quizá antes. Desde Rembrandt pasando por Van Gogh y llegando hasta Frida Kahlo, la expresión artística del autorretrato ha evolucionado hasta incluir a las nuevas tecnologías cómo los "smartphones" y las "tablets".

¿Un arte en busca de la inmortalidad?

¿Por qué las personas disfrutan tomarse fotos o pintarse a sí mismos? Quizá el hecho de hacerse autorretratos se basa en la necesidad de atesorar la imagen física de cada quien buscando tal vez, algún tipo de inmortalidad. La Galería Saatchi de Londres embarca en un viaje a través del tiempo a todos los visitantes de su recién inaugurada #Exposición "De la #selfie a la Expresión Personal" y los invita a hacer esta reflexión.

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La muestra es un viaje interactivo en la cual famosas selfies realizadas por los grandes artistas de todos los tiempos se encuentran digitalizadas para que los visitantes les den "like". Esta muestra dinámica convive con fotografías reales que se han realizado a través del tiempo.

Del autorretrato a la selfie

El cuadro central de la muestra es "Las Meninas" (1656) de Diego Velázquez, uno de los trabajos pictóricos más analizados de la pintura occidental. Más allá de los personajes que muestra la pintura es probable que sea el único autorretrato del autor, quien aparece reflejado en un lejano espejo dentro de la composición de objetos de la imagen. Posteriormente aparece el "Autorretrato con mono" de Frida Kahlo, que ha logrado la mayor cantidad de "likes" de la sala. Más adelante se expone una instalación de rostros obtenidos de Youtube por el artista estadounidense Christopher Baker.

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La exposición también abarca obras de #Arte moderno y contemporáneo mostrando autorretratos y selfies originales de artistas como Tracey Emin y Andy Warhol.

Destaca "la primera selfie de la historia" tomada en Nueva York por el fotógrafo Joseph Byron y sus colegas. La imagen muestra a los hombres en un encuadre cerrado y fuera de foco probablemente por el tamaño y el peso de la cámara con la que la realizaron. La exposición también abarca fotografías manipuladas y retocadas, como el retrato de Winston Churchill, editado para crear la sensación de que el mítico personaje inglés se tomó una divertida "selfie".

Finalmente, el recorrido avanza a una galería que muestra selfies de todo tipo; desde las básicas tomadas con un "selfie stick" hasta algunas imágenes extremas que muestran a un buzo fotografiándose junto a un tiburón o un alpinista que se toma un autorretrato en la cima de un alto risco.