En el trajín diario de los casi 24 millones de personas, que hacen vida en la Ciudad de México, quizás no quede tiempo para levantar un poco la vista. Detenerse. Alejarse un poco. Descubrir que esa estructura "pintorreteada" de muchos colores, es realmente una monumental obra de arte.

CDMX atesora una necesidad de buscar un sentido artístico u ornamental a las estructuras, edificios y paredes. En una ciudad que tiene al rededor de 170 museos y 43 galerías, es el espacio abierto el que da protagonismo al mural, a la vista de todos y gratis.

Muralistas clásicos

Nombres como #Diego Rivera (marido de Frida Kahlo), #David Siqueiros y José Clemente Orozco dieron cuerpo al movimiento muralista mexicano, a finales de los años 20.

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Con una motivación marcadamente política, el movimiento buscaba representar en el arte la consolidación del estado mexicano. En las calles de la ciudad se puede apreciar por ejemplo:

  • La marcha de la Humanidad. David Siqueiros. Al bajar de la estación de metrobus Poliforum, nos topamos con una estructura en forma de diamante, 8 mil 700 metros de pintura que tomo 5 años culminar.
  • Representación Histórica de la Cultura. Juan O´Gorman. Se trata de la fachada de la biblioteca central de la Ciudad Universitaria. El edificio tiene 10 pisos y el pintura 4 mil metros cuadrados. Es un mosaico que describe la historia de México con códices prehispánicos.
  • El Teatro México. Diego Rivera. Es un mosaico mural que ocupa la fachada principal del Teatro Insurgentes. En 460 metros cuadrados se teatraliza la historia mexicana, colocando en un mismo espacio a Hidalgo, Morelos, Benito Juárez y Mario Moreno Cantiflas.

Mural popular

Si se toma el metro para ir a la Biblioteca Vasconcelos, la línea 3 lo dejará en la estación Guerrero.

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Las 3 calles que le separan de la biblioteca están tapizadas con #murales, con un estilo más de arte callejero, que adornan fachadas de casas, edificios y vecindades de la zona.

Hay alegorías a la mitología de México, la violencia de género o la gastronomía local. También se puede apreciar lo que parecen retratos de personas relevantes de la comunidad.

Murales bajo tierra

Podríamos escribir muchas líneas para describir la decoración, de las casi 200 estaciones del Metro de Ciudad de México.

Enfocados en el tema de los murales, los pasillos de la estación Guerrero de la línea B tienen una particular descripción de las leyendas de la lucha libre mexicana. El Santo y Blue Demon encabezan la lista de luchadores, representando sus temidas llaves de combate.