El tiempo pasa rápido y no perdona. Apenas la semana pasada terminaba la cortísima temporada de "Per te" en México, un montaje de la compañía cosmopolita del suizo Daniele Finzi Pasca.

Centro Cultural Teatro 1

Fragilidad era lo que se percibía en los pasillos de Centro Cultural Teatro 1 durante el intermedio y, más aún, al terminar la función. Pero, ¿qué hay del antes y el después? Todos esos seres vulnerables caminando en medio de la tarde-noche lluviosa.Y es que el verano viene tarde, parece que no llega. Entonces las sonrisas demoran también. Esas sonrisas que son la alegría de la vida: un niño jugando en la calle, de la mano de su madre, un sábado al mediodía soleado o un pequeño cachorro en un parque, dando vueltas "sin ton ni son" bajo el cielo estrellado.

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Pero estas tardes sin verano, en la Ciudad de México, son más semejantes a la muerte, al duelo, que a la vida misma. Porque si el verano no llega - pues parece como si alguien se lo hubiera llevado para sí mismo y nos hubiera cambiado por una suerte de monzón urbano - se antoja como que algo nos falta, así como cuando el ser que amamos nos abandona.

Sucede que a veces la lluvia o los seres que amamos no nos dejan, sino que alguien o algo nos los arrebata. A Daniele Finzi Pasca, pantomimo, “clown”, actor, director, le quitaron a su amada, la joven productora quebequense Julie Hamelin-Finzi, a quien simple y cariñosamente llamaba “la Ju’”. Una fuerte y fulminante afección cardíaca se la llevó así, tan prematuramente, a los 43 años de edad. Un año duró lo que para ambos, y para todos sus amigos y los miembros de la Compagnia Finzi Pasca, fue, sin duda, una larga agonía.

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¿Será que a veces es tan poco el corazón y tantas las emociones? Después de un año de entradas y salidas por hospitales, y a mitad de un nuevo proyecto de la compañía donde trabajaba con su pareja, el artista Daniele, y el resto de los integrantes, ella finalmente sucumbió.

Cualquiera habría tirado la toalla, pero Daniele, y todos los integrantes de la Compagnia Finzi Pasca (agrupación artística cosmopolita, que aglutina manifestaciones de circo, danza, música, drama, etc.) decidieron que a la muerte de Julie el mejor homenaje que podían hacerle era el de celebrar la vida y concluir ese último montaje con el que ella tanto soñó.

El de la Compagnia Finzi Pasca es un “teatro de la caricia”, que se sustenta en la simplicidad y la #Belleza de aquello que nos es más humano, aunque a veces se nos olvida: la empatía. "Per te" es un poema sobre la verdad, una oda a la vida y la belleza, un homenaje a la naturaleza auténtica y noble de la humanidad.

Desde "Ícaro" (1989), pasando por lo realizado conjuntamente con el Cirque du Soleil, de Canadá, lo mostrado para las ceremonias de clausura de los Juegos Olímpicos invernales de Turín 2006 y Sochi 2014, o sus trabajos basados en la celebérrima ópera "Aida" de Verdi, entre otros, Finzi Pasca ha realizado, casi sin querer, espectáculos de sanación, muy relacionados al psicodrama, pero sobre todo a la psicomagia.

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"Per Te" es, quizá en la más pura esencia de "Ícaro", un juego acaso pueril, a veces deliberadamente naïve, incluso. Es también un tributo luminoso y colorido a la ciudad de Montreal, donde nació Julie. Finzi Pasca cree fervientemente que los seres humanos nacemos con una sola pierna, y de pronto, encontramos a esa persona que se vuelve nuestra compañía, esa suerte de alma gemela, y es entonces que tenemos dos piernas sobre las cuales podemos pararnos sobre la Tierra: estamos completos.

Con una ligereza sublime, pletórica de contenido profundamente amoroso, con un montaje escenográfico tremendamente elaborado, exoesquelético, y con un conjunto de artistas transdisciplinarios increíblemente virtuosos que lo mismo cantan que hacen malabares, contorsionismo o danza aérea, la compañía celebra la vida de quien fue para Finzi Pasca esa otra pierna.

Todos juntos consolidan el montaje final de la última obra que estaban preparando bajo la producción de Julie, pero le suman este apéndice de luto. Hay, sobre el escenario que muta constantemente, luces de todos los colores, telas voladoras, mosquitos que combaten quijotes posmodernos, cielos infinitos, bancas voladoras, nieve, lluvia, sueños lúcidos en forma de platos giratorios, una tumba florida, jóvenes de todas las edades (algunos ya calvos o con el cabello completamente cano) actuando, girando, bailando, cantando. Es una suerte de ceremonia que parece hacer eco a aquella frase de Silvio Rodríguez donde sentencia: “yo me muero como viví”.

Todo este sueño lúcido, colectivo y versátil recuerda a la manera en que en el campo del cine de autor, Michel Gondry ilustra la agonía por una muerte mística y críptica encarnada en el personaje principal de la película Mood Indigo (Amor Índigo, 2013), protagonizada por Audrey Tatou ("Amélie", "El Código DaVinci", etc.) donde sabemos que algo la va matando y ella lucha de una manera casi sobreumana, y su lucha se materializa en una oda melancólica al amor, y va transformando el entorno en donde habita este drama, basado en "La Espuma de los Días", novela del músico y escritor Boris Vian.

Sí, "Per te" también es una gran producción, casi cinematográfica. Quizá por eso resultaron algo costosos los boletos. La producción tuvo que acomodar a los asistentes (quizá la mitad del teatro) para que no se viera tan desocupado. Lamentable que en un entorno de tantos espectáculos costosos, pero vacíos de contenido se tenga que recurrir a esto. Es verdad que vivimos en una de las ciudades con mayor oferta cultural por día, pero pareciera que esto mismo, aunado a una publicidad hipersegmentada, ocasiona que una propuesta tan maravillosa pase casi desapercibida. Cabría dejar una serie de preguntas en el aire en torno a este fenómeno.

Es de agradecerse, sin embargo, que el espectáculo se lleve a cabo en un español más que fluido, aún a pesar de no ser la lengua materna de la mayoría de los artistas que vemos en escena, entre quienes destacan Moira Albertalli, Evelyn Laforest, Félix "el puma" Salas, Stéphane Gentilini y Beatriz Sayad, entre otros.

Finzi Pasca aprovecha incluso hasta el origen de sus artistas, otorgándole la batuta del humor al español David Menes y al argentino Marco Paoletti.

"Ícaro", muy exitosa en México, fue resultado del tiempo que Daniele Finzi Pasca fue preso de consciencia, donde pudo escribir esta obra de magia y esperanza, de sueños de fuga. Desde aquel entonces, desde el comienzo de su carrera, estableció una relación colaborativa con la compositora Maria Bonzanigo, relación que aún perdura. La música que logra Bonzanigo es excepcionalmente memorable y refuerza coherentemente la idea del montaje completo, donde todos los ejecutantes son parte de un coro dinámico y espontáneo, incluso algunos haciendo solos o pequeños ensamblajes instrumentales.

Algo que Finzi Pasca aprendió cuando asistió al conflicto entre Eritrea y Etiopía es que la fragilidad es la armadura del artista como guerrero, pues, en tanto que humano, es el arma que le permite comunicar a través de la empatía, conectar con el otro y nos hace fuertes ante la brutalidad de la vacuidad, la superficialidad, lo pretencioso, lo ostentoso, lo obsceno, lo vulgar, e incluso contra la muerte misma.

"Per te" es una ceremonia artística que trasciende la muerte y celebra la vida eterna que permanece en las sonrisas de los que recordamos a esa pierna que caprichosamente alguien nos quita.

Rodrigo Gardea Montiel, México, julio 2017. #Arte #Cultura Ciudad de México