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Como muchos tal vez ya sepan, el próximo mes de octubre traerá el estreno de Blade Runner 2049, la esperada secuela de la aclamada cinta de Ridley Scott, Blade Runner, de 1982. El filme será dirigido por el aclamado director Denis Villeneuve, quien ha estado al frente de varias películas alabadas por la crítica, como Sicario (2015) y La Llegada (Arrival, 2016). La secuela estelarizará a Ryan Gosling como protagonista y verá el regreso de Harrison Ford en el papel de Rick Deckard.

Como preludio a este nuevo filme, el director Villeneuve comisionó la realización de 3 cortometrajes que crearán un tejido conector entre la narrativa de ambas películas.

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El tercero de estos cortometrajes, Blade Runner: Black Out 2022 fue recientemente estrenado el pasado martes 26 de septiembre, en la plataforma Crunchyroll, especializada en películas y series animadas, especialmente procedentes de Japón, conocidos comúnmente como #Anime.

Un cortometraje de calidad asegurada

El corto animado es dirigido por el legendario Shinichirō Watanabe, director de series de anime de culto como Sámurai Champloo (2004), Terror in Resonance (2014) y la favorita de todo fanático de la animación japonesa: Cowboy Bebop (1998). También ha dirigido proyectos diferentes, talos como los cortos Kid’s Story y A Detective Story, ambos como parte de la antología The Animatrix (2003), comisionada por los hermanos (actualmente hermanas) Wachowski.

Watanabe es especialmente reconocido por ser capaz de dominar distintos géneros cinematográficos e incluso combinarlos de manera impecable dentro de sus creaciones.

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Ejemplo de ellos es, por supuesto, la excelente Cowboy Bebop, donde combina géneros como el film noir, el western americano, el Kung-Fu de China, todo ambientado dentro de una especie de ópera espacial (género popularizado por películas como Star Wars) y musicalizado con jazz, blues y rock.

Si hay alguien es capaz de capturar la atmósfera noir y futurista de Blade Runner, seguramente es Watanabe y el cortometraje nos da clara muestra de ello. La animación y la ambientación con excelentes, proporcionándonos con una visión oscura, pero realista de una sociedad no demasiado futurista, donde la línea que divide a los humanos de sus creaciones artificiales está cada vez más diluida y las tensiones sociales, a pesar de tener una forma distinta, siguen siendo básicamente las mismas.

Un cortometraje con temas sorprendentemente relevantes

Aunque a muchos lectores los temas que hablan sobre inteligencia artificial, máquinas pensantes y robots les podrán parecer puras fantasías de ciencia ficción, la verdad es que estos temas están más cerca que nunca de convertirse en una realidad palpable.

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Ya desde la primera mitad del siglo XX, científicos y catedráticos de todo el mundo, como el matemático húngaro John von Neumann hablaban de la posibilidad de que las invenciones humanas llegaran a una velocidad de desarrollo, que seríamos incapaces de comprender totalmente.

Tal evento llegó a ser conocido como la singularidad, que actualmente se entiende como el momento en que la inteligencia artificial desarrolla una conciencia propia y comienza a replicarse y auto-mejorarse a una velocidad más allá de nuestra capacidad de analizarla… o contenerla. Cada vez más científicos y autoridades en desarrollo tecnológico contemporáneos están de acuerdo en que tal evento, bien podría ocurrir a mediados del siglo XXI, entre ellos el afamado Stephen Hawking, el astrofísico Neil deGrasse Tyson y el empresario y desarrollador tecnológico Elon Musk.

La franquicia de Blade Runner trata justamente estos temas, planteando preguntas como ¿en qué momento se puede considerar a una máquina como un ente consciente? ¿Si un ser artificial tiene conciencia, tiene también derechos, como los humanos y otras criaturas? Y en tal caso ¿qué es realmente lo que separa al humano de la máquina? Cuestiones sin duda muy interesantes, que nos son representadas por las maestras mentes creativas de Scott, Villeneuve y Watanabe. #Bladerunner #Cine