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¡#Madre! (Mother!), el último filme de Darren Aronofsky (diector de Requiem por un sueño, Pi, El cisne negro, entre otras) se estrenó el pasado 15 de septiembre en Estados Unidos y algunos países de Europa y a partir del 21 de septiembre en el resto del mundo, incluyendo México.

La recepción del filme por parte de la audiencia y la crítica ha sido mixta, tendiendo ligeramente hacía lo positivo. Y aunque su desempeño en taquillas no ha sido de los mejores, sí ha dado mucho de qué hablar entre quienes sí se han animado a verla. Porque, efectivamente, no es una mala película, pero sí sufre de algunos problemas, de los que hablaremos a continuación.

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¡Madre! No es una película de terror

El primero de esos problemas es la forma en que el filme fue promocionado antes de su estreno. Muchos de los tráileres para ¡Madre!, además de ser increíblemente sensacionalistas (asegurando cosas como que tu vida no sería la misma después de ver la película), intentaban venderla como una especie de película de terror surrealista, e incluso el arte de un poster hacía clara referencia a El Bebé de Rosemary (Rosemary´s Baby, Roman Polanski, 1968), aclamada película de terror psicológico.

Pero no. Aunque, ciertamente, el filme es bastante surrealista y tiene escenas muy, muy tensas, no es ni de lejos una historia terrorífica, ni siquiera una con mucho suspenso que digamos. Esto confundió y dejó inconformes a muchas personas que esperaban algo tal vez más sencillo y espeluznante.

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Así que no vayas a ésta película esperando una experiencia similar a IT [VIDEO], ni nada por el estilo, pero sí ve con la mente lo más abierta posible.

Pero sí es un filme muy personal

Durante la película se exploran varios temas que le generaban especial inquietud a Aronofsky durante su realización, tales como el medio ambiente, la desigualdad social, la religión, la guerra y la libertad creativa, todos ellos temas de gran importancia y actualidad. Y para representar todas esas inquietudes en la pantalla, Darren hace uso de múltiples metáforas visuales y narrativas, implementadas también en los diálogos de los personajes, algunas más sutiles que otras.

Sin embargo, para quien no esté dispuesto a poner el 100% de su ininterrumpida atención durante las dos horas del filme, las abundantes capas de simbolismos y referencias se pueden hacer confusas fácilmente. Si bien esto permite que cada espectador forme su propia interpretación de la trama, también hace difícil el distinguir todos los tópicos sobre los que el director quería expresarse.

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Tampoco es tan complicada como parece

A pesar de todas las metáforas, analogías y demás, la trama del filme es más bien sencilla. Sin entrar en spoilers, Jennifer Lawrence y Javier Bardem interpretan, respectivamente, versiones arquetípicas de Gaia (o la Madre Tierra, o como gusten llamarla) y del Creador o el Dios de las religiones abrahámicas, (también, como gusten llamarlo), representando una versión metafórica y condensada del Génesis, según es representado en las religiones ya mencionadas, representando también el aparente conflicto entre la fé personal y la religión organizada.

Y eso es básicamente lo principal. Conforme van apareciendo más personajes, se van desarrollando más escenas "bíblicas", de forma cada vez más veloz y caótica. En cuanto a lo demás, el filme presenta actuaciones espectaculares por parte del principal elenco, especialmente Jennifer Lawrence, cuyo punto de vista es el que seguimos durante toda la trama, así como una cinematografía audaz y casi impecable. Musicalmente, tenemos un score que casi ni se nota, complementando las escenas de manera muy sutil, pero efectiva.

Así que, si lo tuyo son cintas con múltiples capas de simbolismos y diferentes significados, tipo David Lynch, Lars von Trier, o algunas cintas anteriores del mismo Aronofsky, este largometraje seguro te pondrá a analizar, reflexionar y filosofar durante un muy buen rato. A pesar de sus mensajes confusos y presentación polarizante, ¡Madre! es una película muy interesante y que seguirá dando mucho de qué hablar. #Cultura #Cine