En el día de hoy la Abogacía del Estado a interpuesto una querella en contra del “pequeño Nicolás”, apodo con el que se conoce a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, dicha querella se presenta a instancias del CNI a causa de las declaraciones vertidas en varios medios de comunicación por el joven quien aseguró en todos ellos y lo sigue haciendo aún, haber trabajado para los servicios de Inteligencia.

La querella ha sido presentada en el juzgado de instrucción número dos de Madrid quien se encargará de dictaminar si el joven ha cometido los delitos por los que se le acusan, entre otros, falsedad documental, usurpación de funciones y fraude, todo ello luego que el ya conocido por todos como “el pequeño Nicolás” haya declarado y afirmado que ha trabajado para el CNI. Luego que fue detenido el pasado mes de octubre y luego de un tiempo de silencio el joven decidió efectuar varias entrevistas a variados medios de comunicación, causando una fuerte controversia y polémica en todos ellos.

Para la opinión pública que se encuentra dividida en opiniones algo de cierto tiene la historia del joven que aparece fotografiado con numerosas autoridades, de trasladarse en coches oficiales, de presentarse en la Casa Real, de que un conocido empresario le costeara el alquiler de un chalet en una zona privilegiada de Madrid por cinco mil euros al mes con el fin de que el joven celebrara reuniones, por ejemplo.

Luego de la segunda entrevista en uno de los canales televisivos de más audiencia desde la Casa Real, el propio #Gobierno, el CNI y hasta de la comunidad de Madrid se apresuraron a desmentir las versiones del joven pero lo cierto es que quedan en el aire demasiadas preguntas, es evidente que la duda de que se le pida a un joven negociar ciertas cosas o confabular en contra de ERC de Cataluña por el tema del independentismo sea razonable.

Pero también es cierto que al pequeño Nicolás lo puede haber perdido su ego, su afán de protagonismo al compartir las fotos en redes sociales y “hablar demasiado” con sus amistades, ningún empresario de prestigio paga una suma de 5 mil euros mensuales a un joven por el alquiler de un chalet sólo por que el joven tenga buenos contactos.

Por desgracia jamás se sabrá toda la verdad ya que el joven no es ni claro ni contundente y sus declaraciones presentan varias lagunas. Por otra parte el hecho de ser trasladado en más de una ocasión en coches oficiales y su presencia en la Casa Real permiten formularse varias preguntas y alejan la posibilidad de que el joven cuente cosas imaginarias, como bien dice el dicho popular “aquí hay gato encerrado” y la última palabra la tiene la justicia española.