La FIFA en su intento por seguir llenado sus arcas decidió a partir del año 2005 organizar el Mundial de Clubes, donde se reúne anualmente a los clubes campeones de las seis confederaciones afiliadas a la FIFA como son: Europa (UEFA), Sudamérica (CONMEBOL), Norte y Centroamérica (CONCACAF), Asia (AFC), África (CAF) y Oceanía (OFC). Desde el año 2007 se decidió que el campeón del país organizador también tomará parte del torneo.

Lo cierto es que el certamen resulta una verdadera pachanga, con la disputa de "partiditos" celebrados entre equipos que no figuran en el planeta #Futbol y que dan cuenta del paupérrimo nivel competitivo de cuatro de estas seis confederaciones. La verdadera atracción comienza hasta las semifinales, casualmente cuando se agregan los campeones de Europa y Sudamérica.

Los intereses económicos de la FIFA se ven en el mismo momento que desde el 2005 solo ha otorgado la sede para organizar el Mundial de Clubes a tres países poderosos como son Japón, Emiratos Árabes y Marruecos.

Originalmente se jugaba la Copa Intercontinental y era disputada cada año en el mes de diciembre para enfrentar al Campeón de la Champions League (UEFA) y al Campeón de la Copa Libertadores de América (CONMEBOL). El vencedor de este encuentro era nombrado "Campeón del Mundo".

Sin embargo, la FIFA no reconocía al ganador, ya que no era ella la que la organizaba el evento y porque la competencia estaba reservada únicamente para los clubes de Europa y Sudamérica, y dejaba de lado a los equipos del resto del mundo.

Se dice que la idea de jugar la Copa Intercontinental surgió de la cabeza de Santiago Bernabeu, en aquel tiempo Presidente del Real Madrid, y quien tuvo en mente otorgar el título de "Campeón del Mundo" al cuadro que resultara vencedor en duelo entre el campeón de la Copa de Campeones ahora Champions League y de la Copa Libertadores.

A don Santiago le había indignado que en 1954, el periódico británico Daily Mirror, titulara en su portada: "Wolverhampton campeón del mundo".

Lo que había sucedido era que el Wolverhampton venció a dos destacados equipos europeos de aquel tiempo como lo eran el Spartak de Moscú y el Honved de Hungría donde militaban nada más y nada menos que Ferenc Puskas y Sandor Kocsis.

Santiago Bernabeu, se ofendió ante tal afirmación que evidentemente golpeaba el palmarés de su equipo. Por lo que buscó a toda costa que el Real Madrid de sus amores fuera el verdadero monarca del mundo. Entonces pensó en medir sus fuerzas con un rival sudamericano, pues aquella zona geográfica era considerada la otra parte de la elite del futbol mundial.

Después de tantos años no se equivocó don Santiago Bernabeu, pues para ser honestos, el nivel futbolístico de los campeones de Europa está por lo cielos en comparación al resto de los demás equipos participantes, y un escalón abajo podríamos ubicar a los conjuntos sudamericanos, no por algo se pensó en un principio que estas dos confederaciones fueran las que se enfrentaran para dilucidar al mejor equipo del orbe.

Para que hubiera un mayor nivel competitivo en el Mundial de Clubes se tendría pensar en incluir a los cuatro primeros lugares de la Champions League y de la Libertadores de América. De lo contrario, seguiremos viendo partidos totalmente desequilibrados como hasta ahora.