El Real Madrid dejó atrás los tiempos pasados con Mourinho, el portugués que ahora entrena al Chelsea, era protagonista día y noche de la prensa española y a veces también hasta de la europea.

Ancelotti vino avalado de un gran currículum pero tampoco entró por la puerta grande un madridismo que estaba fuertemente dividido entre los que querían que hubiese seguido Mourinho o no. Otros debates como el sentar en el banquillo a Iker Casillas ayudaban a que el club merengue no respirase precisamente un clima muy sano.

El italiano llegó de manera tímida y tuvo que lidiar con un problema evidente, la lucha entre Diego López e Iker Casillas por la titularidad, la resolvió dividiendo los partidos en que jugaban uno y otro. Al final no ganó la liga, que fue del intratable vecino, el Atlético de Madrid del "Cholo" Simeone, pero ganó la ansiada décima Champions y contra el rival de la capital, el mismo Atlético.

El entrenador que consiguió ganar la décima no fue el controvertido Mourinho, sino Ancelotti que prestó más atención al juego que a los focos mediáticos. En la actualidad este clima entre los dos grandes del fútbol español continúa en un tono relajado y no en el clima de guerra mediática de hace 2 años cuando la guerra Guardiola/Mourinho era encarnizada.

Los medios tenían fácil la noticia a diario y el mal ambiente, incluso se trasladó a la selección española. Con "Carletto" el club blanco se ha dedicado a trabajar y a ser respetuoso en las relaciones con los otro clubes y especialmente con el colectivo arbitral que tan atacado era por el entrenador portugués. Ahora corren aguas tranquilas por el Santiago Bernabeu y gran parte de culpa es de un entrenador que deja como regalo de fin de año el Mundialito de Clubes ganado recientemente y que tuvo como protagonista a un Real Madrid muy superior como pudimos ver contra el Cruz Azul o contra San Lorenzo de Almagro.

El equipo blanco tiene mucho dinero para confeccionar buenas plantillas pero eso no da necesariamente la receta para el éxito, lo que sí queda claro es que el fútbol debe ser el protagonista y no el circo mediático que tuvo en el pasado el Real y que no le valió para ganar nada reseñable. Fair Play, señores, Fair Play. #Futbol