En el siglo XX vimos cómo el pueblo ruso tuvo que hacer frente a innumerables sacrificios, tanto en la guerra como en la paz. El mundo del cine, controlado por los Estados Unidos y el lobby judío casi nunca ha dado importancia al verdadero mártir de la contienda, ese no fue otro que el pueblo ruso. Millones de militares y personas civiles murieron en la contienda, protagonistas de aguantes colosales y luchando contra ejércitos superiores en técnica pero no en valor.

La Unión Soviética fue la que dio el gran giro en la contienda que más se ha estudiado, cambió el rumbo de una Alemania Nazi que se creía invencible, igual que paró a la Francia de Napoleón. Luego de una guerra cruenta, aunque se saliese victorioso tocó aguantar la dura mano de hierro de un Stalin que solo el de arriba sabe si tenía corazón. El comunismo acabó a principios de los 90 y la resaca del mismo se transformó en una crisis económica de la que tocó mucho tiempo salir.

El orgullo de la Unión Soviética no se trasladó a la misma calidad de vida que tenían en los Estados Unidos pero al menos se sabían la "otra" superpotencia. Esto se perdió y con los años, la Rusia que nació en estos últimos tiempos era un país emergente que iba haciendo nacer una clase media con magníficas perspectivas en el futuro.

Parece que el gen de los gobernantes en Rusia es empeñarse en poner por encima el protagonismo geopolítico que el bienestar de los ciudadanos. No respetó la independencia de su país vecino Ucrania y estuvo siempre medrando, hasta invadir Crimea ante la oposición de la comunidad internacional. La reacción de Estados Unidos y demás líderes occidentales como la Unión Europea fue de tipo económico y poco a poco el nudo ha ido ahogando a una economía que la bajada del precio del petróleo ha terminado de cortar el poco aire que le quedaba.

El tiempo dirá qué nos depara el futuro de Rusia, pero el daño producido al país y a esa clase media está hecho, al final como siempre los pueblos pagan los excesos de los gobernantes. Rusia podrá seguir teniendo poderío geopolítico y militar, pero su día a día va bajando en picado en lo vital para la gente, el día a día, lo verdaderamente importante.