Cuando alguien me pregunta mi estado civil, siempre respondo "soy separada... en trámite de divorcio" inmediatamente mi interlocutor dice: ¡qué mal! con un gesto de tristeza, por mi parte sonrío y respondo: estoy bien, no te preocupes.

Recuerdo cuando mis papás se separaron, mi mamá se hundió en una depresión que le duró meses, hubo incontables reuniones con amigas y alcohol en las que se escuchaban canciones de Lucha Villa (aún no estaba tan de moda Paquita la del Barrio), muchas veces la borrachera derivaba en llanto que duraba hasta el amanecer seguido de la terrible "cruda".

Mi reacción fue diferente, esa noche en que mi aún marido salió de la casa, sentí un gran alivio, fue como si me quitaran una loza que había estado cargando desde hacía tiempo, me sentía liviana; decidí usar mi primer fin de semana sola para reacomodar mi recámara, ¡era la primera vez en diez años que yo iba a decidir dónde quería que estuviera mi cama! ese fue el principio de mi emancipación.

Mi marido y yo nos hicimos novios cuando tenía 17 años, nos casamos ocho años después, a mis 35 estrené mi adultez y estoy feliz por eso.

No puedo decir que las cosas han sido fáciles, todo lo contrario; sin embargo, el día que me separé inicié un viaje de redescubrimiento... renací.

¿Qué es lo que me gusta comer? ¿de verdad no me gustan los antros? ¿cómo me gustan los hombres? ¿me gustan las fiestas? ¿a dónde quiero ir?, todas esas preguntas y muchas más tuve que responderlas en completa calma con mis sentimientos.

Aprendí a ir al cine sola y disfrutar la película, ir a tomar un café conmigo, visitar un museo, hasta que caí en la cuenta que, aunque soy muy divertida, necesitaba compañía. Después de mucho meditarlo, me inscribí en una página para conocer personas, curiosamente funcionó y comencé a salir con hombres de nuevo.

No puedo decir que este viaje para redescubrirme ha sido fácil o cómodo, pero si puedo decir que vivo más tranquila que antes de separarme. 

Estoy convencida que las cosas suceden en el momento justo pero, de haber sabido lo que sé ahora, habría tomado la decisión mucho tiempo antes, quizá es el momento que voltees a tu alrededor y te preguntes si es necesario un cambio definitivo.  #Familia