El 27 de marzo de 2015, la red social Instagram censuró la obra de Rupi Kaur, poeta pakistaní, alegando que "contravenía la política de la empresa".

La artista tomó fotografías sobre la menstruación, bajo su ojo artístico como mujer. Bajo el título "Period", Kaur hace un retrato de las incomodidades del momento, tal y como otras mujeres las percibimos .

Cuando Instagram censuró su obra, la autora incide en que es por misoginia, Instagram acepta que ha cometido error, pide una disculpa y restituye la publicación.

Pero la polémica ya se desató: muchos de los lectores quedamos sorprendidos al notar que, después de todo, este rasgo de censura se nos hizo aceptable (al menos por un momento), la vista de la sangre menstrual nos parece chocante, pero otro tipo de publicaciones, en la que las mujeres mostradas como objetos, ya es aceptada como lo más normal.

La alineación se impone.

¿Cuántas de las mismas féminas quienes, a través de redes sociales muestran al mundo sus encantos sin ningún pudor, quedaron asqueadas ante la intención de mostrar al sangrado menstrual como una función natural, digna y hermosa?, esto como parte de la escencia femenina y de la maravillosa capacidad de procrear, no dejando de lado las molestias implícitas que sobrevienen a cada mujer en etapa fértil, nosotras mismas nos censuramos.

Tampoco hay que confundirnos con el descuido, esa situación amerita higiene y cuidado; pero por favor, no es lo mismo la obra sobre la menstruación , con la actitud de "si estoy menstruando, pues que todos noten la mancha" en lugares públicos de la vida cotidiana. Se necesita criterio.

Lo notable es que la discriminación hacia la mujer sigue impresa en nuestras mentes y corazones, aún en las propias mujeres.

Y lo que nos faltaba.

Ya no se habla del revuelo sobre discriminación de mujeres lactando en lugares públicos como restaurantes, pero tan sólo en 2010 en Colombia, la actriz Cecilia Suárez sufrió la cancelación de su papel en la serie de televisión Mental por ser madre lactante, pues los períodos de lactancia de su bebé "afectaban" la grabación de la serie.

Pero no todo son tinieblas.   

Tenemos por otro lado, a una Rachel Hollis quien, sin complejos, luce en bikini las estrías que le dejaron en el vientre sus embarazos , publicando las fotografías que se tomó en Cancún en Facebook el 28 de marzo de 2015

La escritora y organizadora de eventos para las estrellas de Hollywood, publicó las fotografías para inspirar a las mujeres a que acepten sus cuerpos después del embarazo y parto.

También se destaca Tess Holliday, quien se atreve a posar y sentirse hermosa, como lo muestran sus fotografías artículos dedicados a ella en revistas como verbo libre y demuestra, no que la obesidad mórbida sea deseable, sino que una mujer con esta característica también puede sentirse bella.

La joven de 29 años, es oriunda de Misissipi, pesa 120 kilos con 1. 65 de estatura y está contratada por la agencia de modelos a nivel mundial Milk Management; por supuesto, seguimos teniendo a la artista Rupi Kaur. 

Esperamos que si hay apertura (o indolencia) hacia temas como la violencia, pues al menos que no haya rechazo hacia las facetas que involucran la escencia de ser mujer, como la lactancia, el cuerpo después del parto,la edad y la tan rechazada menstruación.  #Arte