Personalmente siempre he tenido una buena opinión de Javier "Chicharito" Hernández como deportista y también como persona. Lo conocí un poco antes de que se fuera a jugar al Manchester United cuando estaba grabando unos comerciales para el reality show llamado "Campeonato Mundial de Baile", transmitido por Televisa.

Ahí pude comprobar que se trataba de un joven chapado a la antigüa que le gustaba mantener su vida privada muy guardada y lo único que nos dejaba saber a los periodistas era que provenía de una familia netamente #Futbolística, su padre y su abuelo fueron incluso seleccionados nacionales. Quizá por eso me llama poderosamente la atención que ahora le guste aparecer en las revistas españolas del corazón compartiendo sus romances.

Usted que me hace favor de leer estas líneas podría pensar que se trata de un simple paparazzi y que Javier no se dio cuenta que lo estaban captando con su actual pareja, la periodista, Lucía Villalón. Sin embargo los que nos dedicamos a este negocio sabemos que en muchas ocasiones la revista Hola, paga y muy bien, por esas furtivas fotografías. Claro que no estoy diciendo que Chicharito, haga mal en dejarse captar tan románticamente,  porque el amor lo justifica todo y se me figura que pudo acceder con la única finalidad de darle gusto a la novia.

Ccuando estuvo en Inglaterra se le relacionó con muchas chicas siendo la más sonada Chaska Borek, pero jamas los fotógrafos pudieron obtener una gráfica de ellos juntos y obviamente el seleccionado mexicano, jamás accedió a realizar ningún comentario al respecto. Más tarde se dijo que mantenía un noviazgo formal con su pareja de toda la vida, la jalisciense, Lety Sahagún, pero nuevamente el Chicharito le dio la vuelta a los curiosos y todo quedó en un rumor.

Aquí lo verdaderamente importante no es la vida amorosa de Javier Hernández sino el hecho de que precisamente las costumbres españolas, muy respetables por cierto, lo estén distrayendo de su carrera en el fútbol, al grado de que poco le importe estar en la banca del "Real Madrid". Espero equivocarme y que una servidora sea la que cambio el tema de los deportes por el fino arte del chisme, aunque sea por un momento.