La Justicia de Estados Unidos anunció que, luego de investigar el caso de la muerte de Michael Brown por el oficial de policía Darren Wilson, no acusará al autor de los disparos por considerar que no violó los #Derechos civiles del joven de 18 años, y de origen afroamericano. "

"No hay evidencia, para los fiscales, que pudieran refutar la declaración subjetiva de Wilson que temía por su seguridad", expresa en el informe de la Justicia.

Los hechos del 9 de agosto del 2014 señalan que Wilson condujo su camioneta Chevrolet Tahoe hacia Brown y Johnson quienes caminaban por el medio de la calle Canfield Drive. El policía les ordenó subir a la acera, esto generó una discusión y forcejeo entre Wilson y Brown por el arma esgrimida por el policía.

Wilson disparó en dos ocasiones, una de las balas impactaron en el brazo de Brown. Él y Johnson se resguardaron tras de un coche. Wilson desciendió de su vehículo en persecución y disparó al cuerpo de Brown en el menos seis ocasiones, aun cuando Brown estaba desarmado.

Entonces, ¿una persona de 28 años, que posee un arma de fuego y adiestramiento policial para su uso, está en condición desventajosa y con riesgo por la seguridad de su vida contra otra persona de 18 años indefensa y sin ningún tipo de arma para protegerse? Si el policía  temía por su seguridad ¿cómo es posible que sea él quien se dirija hacia quien resultó muerto? Una persona que siente amenazada su seguridad ¿avanza o retrocede con respecto a la otra? Avanzar o retroceder requiere de una toma de decisión. 

¿Hubo discriminación?

La discriminación es uno de los aspectos más oscuros del ser humano. Quien realiza estas prácticas, en todo el mundo, despliega un abanico de sutilezas para no ser descubierto. En nuestra sociedad podemos diferenciar, con claridad, dos grupos de personas que ejercen este tipo de acción: 1- El Hombre común. 2- El Hombre institucional.

1- El Hombre común es la persona en sociedad, y la forma de ejercer la discriminación es directa, libre de sutilezas elaboradas para enmascarar el acto discriminatorio. En algunos casos responden a un mandato generacional que se transmite a los hijos sin cuestionar el porqué de dicho mandato. En otras situaciones, es el código necesario para ingresar a un grupo social, cualesquiera sean los fines.

El Hombre común posee un marcado desinterés en ejercer su derecho civil a debatir los alcances de la discriminación en ejercicio del Hombre institucional. Una de sus causas la encontramos en la baja calidad de educación que recibe.

2- El Hombre institucional es la persona que pertenece y/o representa una dependencia pública o privada. Las formas que adopta la discriminación son totalmente elaboradas. Poseen un alto grado de sutileza creativa y muchas de ellas se reflejan en futuras normas sociales.

El mecanismo habitual al cual recurren es la perorata capciosa y retórica, cuyo objetivo es distraer, enmarañar, distorsionar y engañar. Como la persona es institucional tiene asegurado el acceso a las tomas de decisiones; fundamentales para asegurar la discriminación subrepticia en las normativas: Estatales, federales, provinciales, judiciales, administrativas, otras. El Hombre institucional requiere y fortalece su discriminación por medio de un antiguo mecanismo: Legitimación social. #Gobierno