Después de que Carmen Aristegui no aceptó el despido de sus compañeros periodistas, Daniel Lizárraga e Irving Huerta, quienes en mayo del 2013 dieran a conocer los resultados de sus investigaciones en el caso que se conoció como "La casa blanca de Peña Nieto", ambos miembros del equipo de Aristeguí fueron cesados en sus funciones y ahora finalmente esta mañana, MVS no permitió el ingreso de la periodista a realizar su trabajo como cotidianamente lo hacía, la periodista independiente fue despedida anoche por la empresa MVS Comunicaciones.

Es en las redes sociales donde se ha dado una explosión de comentarios de intelectuales y periodistas en apoyo a Aristegui y aun con la aparición de miles de bots la nota sigue esparciéndose a través de internet, todo este hecho deja una vez más al descubierto la mordaza que el oficio tiene en el país.

En su comunicado MVS Radio informa que lamenta lo acontecido y deja en claro que no puede quedar supeditada a presiones de ninguno de sus colaboradores, más adelante la empresa expresa que: "nuestros conductores y reporteros encuentran aquí un espacio propicio para desarrollarse profesionalmente. La libertad de expresión se ejerce cabalmente en MVS Radio, tal y como ha quedado demostrado en el caso particular de Carmen Aristegui"

Termina diciendo que: "MVS Noticias refrenda su compromiso con la audiencia para que el ejercicio periodístico de nuestros medios, siga siendo abierto, plural y crítico".

Todo esto ha trascendido ya nuestras fronteras y se escuchan las voces que señalan la amenaza que esto representa para libertad de expresión, ante todo, de cara los comicios del próximo mes de junio. Estos hechos ahora abren el debate sobre la libre expresión en México, algo que más allá de la polémica natural que el caso provoca no puede existir, puesto que no se puede discutir sobre algo que a todas luces es inexistente.

En definitiva, lo que ha quedado en evidencia con estos acontecimientos es el férreo control que ejerce el gobierno sobre las voces disidentes y más que nunca debe preocuparnos y ocuparnos.

El pensar hasta donde serán capaces de llegar en su propósito de silenciar las criticas, es ahora lo trascendente.